Cómo enseñar ortografía sin morir en el intento.




La ortografía es un elemento esencial en la escritura de una lengua, tal es así que algunos autores como Behares y Erramouspe consideran que hasta que no se adquiere no se puede afirmar que el niño ha construido un sistema de escritura. Lo que se adquiere es una fonografía sistemática, pero sin ortografía no hay escritura propiamente dicha. Por lo tanto, el nivel de representación alfabética, no sería el punto de llegada sino el punto de partida.

Un escritor competente debe dominar las normas de ortografía, sin embargo esto requiere una enseñanza sistemática y explícita que no termina en los primeros años escolares. Este es un punto importante a tener en cuenta ya que la ortografía no se aprende mediante el señalamiento de errores, por el contrario, la penalización frecuente  producen en el niño desánimo y rechazo. Otro aspecto a considerar es que el dominio de la ortografía no es un privilegio de los buenos lectores. Existen lectores competentes que tienen  múltiples errores de ortografía.

Los errores de ortografía pueden deberse a diversas causas, las personas con Dislexia tienen en general dificultades en lograr una correcta transformación fonema - grafema. Es decir, no siempre son conscientes de que a cada sonido le corresponde un símbolo escrito. Existen subprocesos de la escritura que se relacionan con el uso de la vía fonológica y que permiten visualizar los fonemas (sonidos) que componen una palabra y los grafemas (símbolos) que lo representan.  Estos subprocesos permiten además, ubicar cada grafema en su lugar, haciendo coincidir la secuencia fonémica con la grafémica. 

Cuando fallan estos subprocesos, se cometen errores de omisión (baco por banco), sustitución (danco por banco), e inversión (bacno por banco).  Por lo tanto lo primero que debemos trabajar cuando queremos enseñar ortografía es la conciencia y las habilidades fonológicas mediante actividades orales, sin apoyo visual, que permitan al niño hacer una representación mental de los sonidos que componen el lenguaje. 


Actividades para enseñar ortografía: 





Estas actividades se pueden iniciar desde el nivel inicial utilizando diversos recursos que resulten atractivos. 
  • Se muestran distintas imágenes y el niño debe realizar tantas cruces o palitos de masa como sonidos, sílabas y  letras tenga la palabra a representar.  Para esto debemos graduar en forma paulatina la dificultad de las palabras incluyendo sílabas cada vez más complejas que son las que implican mayor dificultad (CCVC y CCV).

A medida que el niño avanza en la escolaridad es necesario fomentar la conciencia ortográfica y para esto debemos trabajar la metacognición. Tenemos que  enseñar en forma explícita y clara que en nuestra lengua existen palabras que responden a reglas ortográficas (ortografía reglada), sílabas bur y bus se escriben con B;  pero otras se escriben así porque sí (ortografía arbitraria), zanahoria.

  • Diccionario Ortográfico Personal. Luego que el niño conoce la diferencia entre ortografía arbitraria y reglada podemos trabajar con la metodología de proyecto y realizar un diccionario personal.   Este diccionario se divide en dos secciones, en la primera se utiliza una hoja por cada regla ortográfica a trabajar. Para que sea atractivo apelaremos a la modalidad de aprendizaje multisensorial que permite interiorizar y memorizar cada regla utilizando los diferentes sentidos (tacto, olfato, vista). Así por ejemplo podemos formar la sílaba BU con goma eva, marcadores perfumados o glitter con relieve y debajo escribir una lista de palabras que contengan esta sílaba y se escriben con B. Además es importante incluir imágenes de algunas palabras ya que los niños disléxicos y los pequeños se benefician del apoyo visual. Las palabras de ortografía arbitraria se deben aprender de memoria, por lo tanto cuando más palabras conozca el niño mayor será su dominio ortográfico. En la segunda sección del diccionario personal, podemos realizar  una lista de palabras conocidas y a medida que logra escribirlas sin errores ampliaremos el stock. Aquí también debemos utilizar recursos que involucren el uso de los sentidos así como el trazo de las palabras con punzones, masa de modelar, bandeja de arena y todo lo que colabore con la memorización. 

  • Otro recurso importante es realizar juegos de deletreo y silabeo. Estos se pueden realizar de forma oral  como el "Ahorcado" o con letras de madera o plástico en juegos como es "Escarbar". También se pueden realizar crucigramas incluyendo palabras cada  vez más complejas. Esto los ayudará a superar los errores de omisión, inversión y sustitución. 

  • Para enseñar el uso de tildes, resulta imprescindible trabajar primero la identificación de la sílaba acentuada. El niño debe hacerse consciente de que todas las palabras de nuestro idioma se acentúan en una sílaba (sílaba tónica), sin embargo solamente algunas llevan tilde ortográfico. Es importante resaltar la importancia del uso de tildes para diferenciar algunas palabras que cambian su sentido cuando se escriben con tilde. Luego trabajaremos de forma explícita la clasificación de palabras según su acento (agudas, graves, esdrújulas, sobreesdrújulas) y las reglas ortográficas que indican el uso de tilde (todas las esdrújulas llevan tilde). La gran dificultad en el uso de tildes es que a los niños disléxicos les resulta difícil reconocer la sílaba acentuada. Es por esto  que se debe realizar con frecuencia juegos y ejercicios en los que se identifique el número de sílabas y la sílaba tónica cuidando de variar las actividades para no provocar aburrimiento y rechazo.

Copyright © 2016 Mercedes Lafourcade

La ortografía es un elemento esencial en la escritura de una lengua, tal es así que algunos au...

Lo que le pasa, es que tiene Dislexia.




Quizás alguna vez te pasó o quizás te pasa cada día desde hace varios años. Tu hijo o tu hija llora, se angustia, sufre. Es inteligente y le gusta aprender, siente curiosidad por conocer y saber más. Le apasiona la naturaleza y conocer el origen de las cosas; le gustan  las máquinas y quisiera comprender cómo funcionan y hasta quisiera construir una con sus propias manos. 

Sin embargo esa inteligencia no siempre es valorada y como es muy sensible le preocupan las situaciones injustas. Le molesta mucho que los "grandes" digan cosas que duelen.  Duelen mucho, porque no son ciertas y a veces las dicen delante de los demás niños.  Que no quiere aprender, que no se esfuerza, que se porta mal...

Sus calificaciones  son bajas porque  no sigue el ritmo de la clase. Casi todas las actividades de la escuela se hacen en un cuaderno, por eso no puede mostrar lo que sabe y las cosas que le gusta hacer. Copiar del pizarrón es muy difícil y agotador. ¡Leer los textos interminables con esa letra tan chiquita, es casi imposible!!  Sin embargo le gustan los cuentos y las historias fantásticas, su imaginación vuela y cuando está feliz puede crear cosas sorprendentes.  

Los niños del colegio,  no siempre quieren ser sus amigos. Es que  ya no se divierte,  casi siempre está triste  y en los recreos muchas veces tiene que quedarse terminando las tareas.  Además tiene poca habilidad para los deportes y eso en la escuela es imperdonable. A nadie le gusta tener en su equipo al que patea mal y no hace goles. ¡Hasta necesita ayuda para atarse los cordones!

Es por esto que han empezado varias terapias e incluso tiene que tomar medicación, para que preste atención y no se enoje. Enojarse está mal, es de niños inadaptados, dicen los adultos. 

¿Te acordás cómo sonreía cuando era bebé? Pero ahora ya no sonríe tanto, ahora siente enojo y soledad. Quisiera hacer mejor las cosas pero no puede. Ya han cambiado de escuela varias veces, pero las cosas siempre son iguales. Cada lunes en la mañana vuelven la fiebre y los dolores, porque sabe que lo espera una semana dura. Entonces todo se pone cada vez peor...

Lo que le pasa, es que tiene Dislexia. 


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Quizás alguna vez te pasó o quizás te pasa cada día desde hace varios años. Tu hijo o t...

Desarrollar la escritura creativa de una manera simple.



Los aportes de la psicología cognitiva, muestran que  las dificultades en el proceso de escritura pueden darse en diferentes niveles:
  •             Dificultades en la transformación fonema-grafema (del sonido al símbolo escrito).
  •       Dificultades ortográficas.
  •       Dificultades en la exposición de ideas de manera ordenada.

Existen procesos diferentes en la escritura que van desde el nivel más simple, estructura de sílaba; hasta el más complejo, planificación de ideas.  Conocer en qué niveles radican las dificultades nos va a permitir trazar un plan de actividades acorde a sus necesidades.

La escritura creativa:


Se trata de la creación de un cuento, la realización de una carta o la respuesta a una pregunta de examen. Es el nivel más complejo de la escritura, sin embargo los niños disléxicos por tener una capacidad intelectual alta y una gran habilidad creativa  presentan un buen rendimiento y gusto por las tareas de este nivel.  

Aunque parezca paradójico, los niños disléxicos sienten  agrado por las actividades de escritura creativa; depende de  maestros, familia y profesionales tratantes que no pierdan ese gusto y desarrollen las habilidades que poseen. Esto se logra, poniendo el énfasis en los contenidos, evitando penalizar los múltiples  errores ortográficos y sintácticos que cometen. 

Nunca debemos marcarles los errores la primera vez que leemos su producción. Es importante darle mucho valor y mostrarles admiración por su capacidad creativa. Más adelante podemos explicarles que para mostrar su cuento a los demás es necesario hacer algunos arreglos, pero que nosotros los podemos ayudar. No debemos transformar un momento placentero en algo agobiante y cansador. 

Los padres de los niños disléxicos pueden ayudar en casa a desarrollar estas habilidades, con simples estrategias de estimulación. Un aspecto a tener en cuenta es que aunque el niño no muestre interés por leer  o escribir,  se puede poner a su alcance libros, hojas, lápices, pinturas, cuadernos. Siempre que sea posible,  tiene que haber un escritorio o repisa con elementos atractivos que despierten las ganas de  escribir, dibujar o leer. Esa repisa tiene que estar organizada y limpia para que los materiales sean de fácil acceso, evitando sobrecargar de materiales el lugar. 



En el aula,  también resulta importante crear espacios o rincones de lectura y escritura creativa. Ningún niño puede resistirse a un estante con libros o lápices para dibujar y escribir. Si logramos que se acerquen voluntariamente al rincón de lectura y escritura, habremos dado un gran paso en la  compensación de sus dificultades. 

Una vez que  el niño comienza a disfrutar de la escritura creativa, podemos brindar herramientas que faciliten su producción y obtenga un cuento o libro bien presentado  para que pueda mostrarlo y compartir con otros niños. En la medida que desarrollen las habilidades de escritura y aumenten su autoconcepto podemos enseñarles estrategias que mejoren la ortografía, la gramática y  la sintaxis.



Algunas de las herramientas que podemos utilizar para facilitar la escritura creativa en niños disléxicos son: 



  • Uso de computadoras (ordenadores), con corrector ortográfico y sintáctico. 

  • Uso de programas de reconocimiento de voz, que escriban lo que ellos hablan.

  • “Prestarles la mano”. Algunos niños tienen un gran desfase entre la producción intelectual y gráfica, ya que tienen asociada disgrafía que enlentece su producción y les causa agotamiento. Algunos tienen  una letra poco legible que desmerece la presentación de la tarea. En ese caso podemos ofrecerle escribir lo que ellos nos dictan.

  •  Uso de programas de animación, en los cuales puedan darle un soporte interactivo y muy disfrutable a sus cuentos.

  • Cuando son pequeños y las producciones son cortas podemos darles palabras imantadas para que formen párrafos, rimas o le pongan texto a una imagen. 

  • Tarjetas con conectores y símbolos preestablecidos, que sirvan para mejorar los aspectos gramaticales y sintácticos y den un aspecto divertido a su producción.

      Lo más importante es leer a los niños con mucha frecuencia, siempre que tengamos un momento libre,  leer un poema, un cuento o  el capítulo de una novela. De esta manera estaremos incorporando vocabulario y mostrando modelos de organización de un texto, que aunque en ese momento no lo mostremos en forma explícita le otorgan al niño una enseñanza por "inmersión" que resulta muy productiva. 


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Los aportes de la psicología cognitiva, muestran que  las dificultades en el proceso ...

Cómo elaborar un plan de intervención para dificultades en matemáticas.



Para elaborar un plan de intervención en Dificultades del Aprendizaje de Matemáticas (DAM), para niños de 6-12 años es necesario conocer cuáles son los procesos básicos que pueden estar afectados y en base a los que trazaremos la elaboración de las tareas a realizar. Como ya se ha insistido en entradas anteriores, la intervención psicopedagógica no se trata de realizar una serie de ejercicios que refuercen los contenidos escolares. Intervenir en psicopedagogía supone tener presente los procesos que resulta necesario mejorar antes de abordar un contenido específico de la enseñanza formal.

Procesos básicos implicados en las DAM.

Atención: 

Los niños con dificultades en matemáticas presentan con frecuencia dificultades en la atención selectiva, por lo que les resulta difícil discernir entre los aspectos relevantes e irrelevantes de una tarea. Esta capacidad resulta fundamental para el desempeño matemático, principalmente en la resolución de problemas. Los problemas atencionales generan dificultades en la utilización de estrategias ordenadas y jerarquizadas, lo que se pone de manifiesta en el cálculo ya que no logran seguir los pasos de un algoritmo o planificar los pasos para conseguir una solución.  El 26 % de niños con diagnóstico de Discalculia Evolutiva presenta también síntomas de TDAH, por lo que en  la intervención resulta importante incluir estrategias de intervención dirigidas a potenciar el control inhibitorio del estímulo.

Percepción:

Los déficits a nivel perceptivo pueden predominar en los alumnos con DAM, obstaculizando seriamente la realización de algunas tareas matemáticas. Las deficiencias perceptivas se pueden encontrar en diferenciación figura-fondo, discriminación, orientación espacial y lentitud perceptiva (Mercer 1983, Garnnett 1992), por lo que incluir tareas que ayuden al niño a superar estas dificultades, mejorará su rendimiento en matemáticas. 
Cuando existen déficits a nivel perceptivo es necesario trabajar en conjunto con un psicomotricista y realizar un abordaje interdisciplinario.

Entre las tareas matemáticas que se obstaculizan por un déficit perceptivo se encuentran: 
  1.  Diferenciación entre números similares desde el punto espacial (6y 9, símbolos, agujas del reloj, etc.). 
  2.  Inversión y memorización de números (12 por 21).
  3. Establecimiento de  comparaciones en base a semejanzas y diferencias. 
  4. Alineamiento de los números para hacer operaciones.
  5. Ordenamiento de los números en forma ascendente o descendente.
  6. Comprensión  del valor posicional de un número o de la coma decimal. 
  7. Comprensión de las  relaciones espaciales y reproducción de  figuras geométricas.



Procesamiento auditivo:

Los niños que presentan déficit en el procesamiento auditivo tendrán dificultades en la realización de ejercicios orales (cálculo mental, reconocimiento de números o datos presentados oralmente) y de contar siguiendo una secuencia dada (Smith 1994).

Memoria: 

Los niños con dificultades específicas para el aprendizaje de las matemáticas, pueden obtener puntuaciones normales en las tareas de recuerdo verbal pero bajas en las de recuerdo numérico.  Esto nos indica que su problema se debe a una dificultad específica para mantener la información numérica en la memoria de trabajo (Syegel y Ryan, 1989). Esto explicaría su escaso conocimiento de "hechos numéricos" tales como:


  1.   Reconocimiento rápido de números presentados en forma visual o auditiva.
  2.  Escasa memorización y reproducción del grafismo de cada número (en espejo o invertidos).Dificultad para recordar una sucesión temporal de números.
  3. Problemas en el conteo (qué número va antes o después).
  4.   Ejecución de cálculos mentales.
  5.   Dificultad para recordar lo pasos implicados en un problema.



Las tareas tendientes a desarrollar la memoria de trabajo favorecen el rendimiento de los niños con DAM y por lo tanto  pueden  estar incluidos en el plan de intervención.  Los déficits a nivel de memoria o atención se  trabajan en conjunto con los neuropsicólogos.

Aspectos cognitivos y metacognitivos: 

Los alumnos con DAM suelen tener dificultades en el control y procesamiento de la información. Además, fallan en el uso de mecanismos autorregulatorios ya que no son conscientes de las habilidades, estrategias y recursos necesarios para realizar una tarea (Miller y Mercer, 1997). Es necesario instruir a los estudiantes en el uso de actividades metacognitivas como el autocontrol y la autorregulación, que son esenciales para que el alumno reflexione y evalúe la productividad de su pensamiento (González- Pienda, 1998). Los aspectos metacognitivos son un componente importante en la intervención psicopedagógica, incluso como forma de valorar la finalización del plan. 

La conciencia metacognitiva predispone a los niños a aprender cómo, cuándo y por qué utilizar estrategias cognitivas (Montague, 1997). Uno de los métodos que más se utilizan en la instrucción de estrategias metacognitivas se trata de entrenar a los alumnos a realizar autopreguntas acerca de lo que necesitan saber para resolver un problema.

El autocontrol implica centrar la atención en los propios procesos de aprendizaje, es decir, que los alumnos se pregunten por qué y qué hacer cuando no entienden una pregunta. ¿Entiendo el significado de las palabras? ¿Cuál es la pregunta? Cuando los niños realizan actividades de autocontrol son capaces de reconocer sus errores y corregirlos.

La autorregulación implica una respuesta activa de los alumnos en la dirección de su propio aprendizaje. El estudiante  se puede preguntar ¿Qué tipo de información necesito para resolver este problema?, ¿Qué pasos debo dar?, ¿Qué hago primero? (planificación, conocimiento estratégico), ¿Cómo debo calcular la solución?, ¿Con qué operaciones tengo dificultad? Según Borkowski (1992) las habilidades de autorregulación en el uso de estrategias constituyen la base de un aprendizaje adaptativo, planificado y razonado que da la posibilidad al alumno de resolver problemas en todos los ámbitos.


Aspectos socios personales:

Otros aspectos asociados a las dificultades de aprendizaje de matemática deben ser considerados también para el éxito del plan. Son los referidos a los aspectos extra cognitivos que tienen implicancias significativas en la disposición de los niños hacia el aprendizaje y en los resultados de la intervención. Estos aspectos tienen un gran poder de influencia en el rendimiento del niño frente a las matemáticas, ya que pueden resultar paralizantes si no se ajustan de forma adecuada.

·         El autoconcepto. 
·         El patrón atribucional.
·         El patrón comportamental.
·         La ansiedad.

Los alumnos que no creen que sus esfuerzos sirvan para mejorar su aprendizaje, tienden a esforzarse menos y a obtener peores resultados. Baroody (1988), elaboró un modelo explicativo de la ansiedad ante las matemáticas basado en tres parámetros que se influyen recíprocamente:

  1.  Las creencias irracionales (Ser listo es bueno, ser tonto es malo. Yo no puedo resolver cualquier problema, por tanto soy tonto y malo).
  2.  La ansiedad (la posibilidad de no resolver el problema es tan amenazante que se dispara el pánico).
  3.  La conducta de protección (evitar el fracaso no haciendo nada disminuye la ansiedad, pero el trabajo incompleto refuerza las creencias irracionales "Soy tonto y malo".


Cuando   los niveles de ansiedad, el negativo autoconcepto o los patrones comportamentales son marcados, se debe realizar un abordaje conjunto con un psicólogo.

Planear las actividades y tareas de intervención.

Una vez planteados los objetivos en torno a todos los aspectos que se deben desarrollar o corregir es necesario pensar los recursos y las tareas que realizaremos. Fortes y Gil plantean los siguientes aspectos a tener en cuenta:

  1.  Enseñanza individualizada para adecuar al máximo el nivel de necesidades específicas de cada alumno.
  2.   Determinar las subhabilidades que es necesario trabajar para planear las actividades y graduarlas. 
  3.   Apoyar el cálculo sobre el mayor número posible de sentidos para facilitar su comprensión. Utilizar gráficos, diagramas, etc.
  4.  Partir de lo manipulativo. La manipulación debe preceder a la representación simbólica y ésta a la formulación matemática de las relaciones. El niño deberá inicialmente resolver el problema con elementos reales, manipulables, después representará la operación mediante ilustraciones, luego con elementos simbólicos (círculos, cruces) y por último transcribe la operación matemática. 



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Para elaborar un plan de intervención en  Dificultades del Aprendizaje de Matemáticas (DAM) ,...

Pequeñas recetas para preparar en vacaciones.

Las vacaciones resultan un momento propicio para compartir momentos enriquecedores con los chicos y favorecer el despliegue de sus creatividad, autonomía y autoconfianza. Además podemos aprovechar para reforzar y transmitirles mensajes positivos que impliquen mostrarles que la diversión y el disfrute no implican gastar dinero y consumir. No debemos perder de vista que cada acción nuestra es una enseñanza que perdurará en los niños y pasará a formar parte de su escala de valores.

Aquí les dejo algunas "pequeñas recetas", para hacer en estas vacaciones. ¿Que las disfruten!

Tren frutal.
 Muy fácil y divertido. Ideal para compartir en familia o preparar para invitar amigos. Los niños pueden cortar las frutas con cuchillos de plástico y decorar a su gusto con salsas o grageas.

Trufas de chocolate.
Se prepara una pasta con bizcochuelo trozado, galletitas molidas o nueces unidos con manteca o ciruelas pasas procesadas. Se les coloca un palito, se bañan en chocolate cobertura derretido y se decoran con grageas de colores o coco rallado. 

Galletas semáforos.
La masa de galletas de manteca es muy sencilla, también se pueden comprar plantillas en la panadería, se pegan los palos de helado y los confites. 

Brochettes de frutas.
 Se utilizan trozos grandes de frutas bien lavadas y se pinchan en palos de brochetas. Se acompañan con salsas para helados.



La actividades que incluyan acciones creativas conjuntas fortalecen los vínculos familiares entre padres e hijos, hermanos, abuelos y nietos que no se pueden desaprovechar. A su vez las instancias de alimentación en las vacaciones pueden transformarse en momentos agradables que con  las rutinas del año no siempre realizar. 


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Las vacaciones resultan un momento propicio para compartir momentos enriquecedores con los chicos y...