Aplicaciones y libros de cuentos que mejoran la lectura de niños con dislexia.

En el año 2016 un grupo de científicos de la Universidad de Granada en colaboración con Pambú! Developers, desarrolló la primera aplicación con validez científica que mejora la fluidez lectora. Se trata de GALEXIA, un instrumento que resulta muy motivador para niños y adolescentes de diferentes edades. 


El equipo de investigadores liderado por la Prof. Francisca Serrano considera imprescindible validar las prácticas educativas y de intervención. En base a esta convicción han desarrollado GALEXIA, una aplicación gratuita que ayuda a mejorar la fluidez y comprensión lectora y puede ser utilizada en el hogar. 

La existencia de un grupo de científicos de alto nivel, ocupado en brindar herramientas de intervención totalmente gratuitos y con resultados comprobados, es un notable aporte a la comunidad de las familias de niños con dislexia y retraso lector.

La aplicación que está disponible para descargar, ha arrojado resultados ampliamente satisfactorios y es muy divertida para los niños. De acuerdo a la Prof. Serrano, la mejora en la fluidez lectora a través de GALEXIA aumenta también la capacidad de comprensión y se realiza en pocas sesiones de juego. 

En la actualidad el equipo se encuentra desarrollando y probando una nueva aplicación que ayudará a mejorar la escritura y pronto estará disponible para todos. Su idea es que las dificultades en lectura y escritura sean detectadas y tratadas lo más tempranamente posible y así prevenir el fracaso escolar y los trastornos emocionales que generan. Por otro lado se busca implicar a las familias en la compensación de las dificultades de sus hijos, brindado herramientas con resultados comprobados. 

Recientemente han consolidado un nuevo grupo de investigación, que busca probar los libros de cuentos de Editorial Basilisa como instrumentos que mejoran la lectura.  Estos cuentos, se están diseñando en base a  las características cognitivas y emocionales de niños con dificultades lectoras. Luego de un extenso trabajo y esfuerzo económico, pronto estarán disponibles y podrán ser utilizados por familias y profesionales de habla hispana.

Puedes acceder a GALEXIA desde Google Play

https://play.google.com/store/apps/details?id=com.PambuDev.galexia&hl=es




Copyright © 2018 Mercedes Lafourcade




En el año 2016 un grupo de científicos de la Universidad de Granada en colaboración   con Pambú! Developers,  desarrolló la primera aplica...

Mejorar el rendimiento escolar. Ocho consejos para las vacaciones y fines de semana.

Es frecuente que madres y padres deseen saber cómo ayudar a sus hijos durante las vacaciones. Aquí les dejo algunos consejos e ideas muy simples para realizar desde el hogar. 




1- Revisar el concepto de "vacaciones".

Debemos explicitar que estar en período de vacaciones no significa que esté en situación de ocio permanente. Las rutinas claras y la actividad física y cognitiva ayudan a organizar el pensamiento y a estar disponible para el aprendizaje cuando comience el período escolar. 


2-  Actividad física diaria. 

Todas las familias tienen una plaza o parque cerca de sus casas. El simple hecho de caminar, andar en bicicleta o en monopatín ya es una buena estrategia de "activación" física y mental. Si además puede nadar y practicar otros deportes mucho mejor. No es recomendable pasar un día sin realizar ejercicio físico aire libre. 

3- Memorizar las tablas de multiplicar.

Es imprescindible aprender las tablas de multiplicar.
Memorizar las tablas de multiplicar y hacer cálculos mentales sencillos, favorece la liberación de espacio cognitivo mejorando la atención y capacidad de resolver problemas matemáticos.  Dedicar 10 minutos diarios es suficiente, siempre que sea con frecuencia. 

4- Leer cuentos y novelas.

El contacto frecuente con la literatura aumenta el nivel de comprensión lectora. No es necesario que sea el niño quien lea, escuchar cuentos es muy beneficioso y placentero. Se puede leer cada día un cuento o capítulo de novela, pero teniendo cuidado de no agobiarlo con preguntas de comprensión. 

5- Minimizar el contacto con videojuegos.

La exposición a los videojuegos debe ser controlada y dentro de los posible establecer un horario acotado. Utilizar dispositivos digitales durante la noche altera el ciclo sueño-vigilia y  genera efectos muy negativos para el aprendizaje. 


6-Realizar tareas domésticas.

Todas las tareas domésticas ayudan a aumentar la autonomía y la capacidad de resolver problemas. Es importante que realice con frecuencia diversas actividades (ordenar sus juguetes, arreglar su cama, hacer compras sencillas, elaborar alimentos, bañar o pasear las mascotas, barrer). 

7- Juegos en familia. 

Juegos de mesa como el Veo-Veo, Tutti Frutti, Ajedrez, etc., mejoran las habilidades de lenguaje, planificación y concentración.  

8- Mejorar habilidades de coordinación motriz. 

Es frecuente que las dificultades en lectura y cálculo tengan dispraxias asociadas. Es necesario enseñar al niño a atarse los cordones de los zapatos y utilizar los cubiertos correctamente. Cuanto más practique más aumentará su confianza.  Jugar con barro o masa de modelar favorece la creatividad y reduce la fatiga durante la escritura. 


En resumen,  fortalecer hábitos y rutinas, memorizar las tablas de multiplicar, compartir momentos de lectura y juegos en familia, realizar ejercicios al aire libre y mejorar habilidades motrices,  ayudan a mejorar el rendimiento escolar. 


 Copyright © 2018 Mercedes Lafourcade

Es frecuente que madres y padres deseen saber cómo ayudar a sus hijos durante las vacaciones. Aquí les dejo algunos consejos e ideas muy si...

Detectar posibles dificultades lectoras en edades tempranas.


Predictores lingüísticos de las dificultades lectoras.



La dislexia es uno de los trastornos de aprendizaje con más prevalencia a nivel mundial (entre un 10 y un 20%) y representa la principal causa específica de fracaso escolar. Su síntoma más notorio, es la dificultad en la lectura y escritura, por este motivo existe una gran  preocupación en buscar formas de detección e intervención temprana, que ayuden a minimizar sus consecuencias académicas y emocionales.
  
La teoría fonológica ha permitido profundizar en los aspectos compartidos entre el lenguaje oral y escrito. Se han detectado precursores lingüísticos para el desarrollo de la lectura, debido a que se pudo observar que el déficit primario  está presente desde el nacimiento. Es importante diferenciar, que no todos los niños con dificultades lectoras son disléxicos, por lo que estos elementos deben complementarse con otros factores cognitivos y motores para poder hablar de Dislexia. 

Las investigaciones de Scarborough (2005) con niños de edad preescolar mostraron resultados sorprendentes en cuanto a la relación del desarrollo del lenguaje oral y escrito. La primera conclusión a la que arribó es que la predicción de las dificultades lectoras correlaciona con predictores lingüísticos y que estos no son únicamente fonológicos.   

Una segunda conclusión, es que los predictores lingüísticos adquieren diferente valor diagnóstico durante las distintas ventanas temporales. Es decir, que en las diferentes edades tienen más peso predictivo algunos componentes del lenguaje oral que otros.  

Se pudo observar, que los niños de 2,5 a 3 años que se diferenciaban de los niños de sus edad por tener menores habilidades sintácticas (formas de estructurar las oraciones) y de producción (articulación y contenido del mensaje), cuando comenzaban la escuela mostraron dificultades lectoras. En esta edad el nivel de vocabulario no resultó predictivo. 

A su vez, los niños de 3,5 a 4 años que mostraban un bajo nivel en las  habilidades sintácticas y de vocabulario pero no de producción, presentaron más adelante problemas en la adquisición de la lectura. 

A los 5 años resultaron de un alto valor predictivo las discrepancias en vocabulario y conciencia fonológica, mientras que las diferencias sintácticas en esta edad no representaron un signo de alarma. 

Estas observaciones han sido consideradas un fundamento de peso a favor de la importancia de la detección temprana de las dificultades lectoras, debido a que se encontró que los precursores de la lectura pueden ser identificados a una edad tan temprana como los 30 meses. 

El hecho de tener instrumentos diagnósticos que nos permitan detectar signos de alarma desde edades muy tempranas, nos permite realizar intervenciones de tipo preventivas centradas en el desarrollo del lenguaje oral. 

Resulta imprescindible el rol del psicopedagogo institucional, que detecte en las aulas estos signos y oriente a las familias y maestros en la estimulación adecuada  para lograr que  estos niños ingresen a la escuela primaria con el nivel de desarrollo necesario. 

Copyright © 2017 Mercedes Lafourcade
  

Predictores lingüísticos de las dificultades lectoras. La dislexia es uno de los trastornos de aprendizaje con más p...

Test de Memoria Auditiva y Visual (VADS). Evaluación de la memoria y la atención.



El TEST DE MEMORIA AUDITIVA Y VISUAL DE DÍGITOS (VADS) de E. Koppitz, fue concebido para integrar una minibatería psicoeducacional de evaluación, junto a las pruebas Bender y DFH. Las tres pruebas evalúan distintos aspectos cognitivos y aportan datos valiosos de las características emocionales del niño, constituyendo una excelente opción para detectar  en forma rápida, posibles dificultades de aprendizaje. Se trata de un  recurso  similar a la escala de Weschler (WISC) y Standford- Binet, con la ventaja de que su aplicación es breve y de fácil administración. 

Si bien la versión original de VADS fue desarrollada por la doctora Koppitz en 1979, recientemente fue realizado un manual con normas adaptadas en Argentina (Casullo y Figueroa, 2010), resultando  un instrumento vigente y válido.  El test evalúa la memoria de corto y largo plazo a través de una modalidad intrasensorial (estímulo auditivo - respuesta auditiva, estímulo visual -respuesta visual) e intersensorial (presentación oral del estímulo - respuesta gráfica). La prueba brinda además, información acerca de la capacidad de concentración y el nivel de ansiedad del niño. 

Un bajo rendimiento en la prueba de memoria (VADS), podría estar incidida por tres factores fundamentales:
  1. Disfunción neurológica.
  2. Lesión cerebral.
  3. Pobre memoria visual.

Administración del VADS.

Este test puede ser administrado a niños de entre 5 y 12 años, que sepan leer y escribir números. 

Materiales: Juego de 26 tarjetas, hoja de papel blanca, lápiz, goma de borrar, protocolo de respuestas, cronómetro. 

Subtest 1: Auditivo oral (A-O).

El niño debe reproducir una serie de dígitos que el examinador verbaliza. Evalúa integración entre percepción auditiva, conservación de una secuencia y su evocación. 

Subtest 2: Visual oral (V-O).

El niño debe reproducir oralmente una serie impresa de dígitos que lee en una tarjeta. Evalúa en qué medida es capaz de procesar un estímulo visual y reproducirlo oralmente a través de la integración visual-oral y la memoria, utilizando procesos similares a los que utiliza cuando lee textos impresos. 

Subtest 3: Auditivo gráfico (A-G). 

El niño debe escuchar y luego reproducir en forma gráfica, dígitos que se le verbalizan. Evalúa integración visual y memoria mediante la capacidad de procesar, establecer una secuencia y evocar estímulos auditivos y trasladarlos a símbolos escritos.

Subtest 4: Visual gráfico (V-G). 

El niño lee y reproduce gráficamente una serie de dígitos. Evalúa la integración intrasensorial entre percepciones visuales y expresiones gráficas, mediante la capacidad de procesar, establecer secuencias y memorizar estímulos visuales.

Análisis cualitativo del comportamiento.

El comportamiento del niño frente a las tareas del Test VADS, nos aporta información relevante acerca de las posibles actitudes en situaciones de aprendizaje. El manual propone plantearse las siguientes preguntas durante la observación: 
  1. ¿Se muestra seguro de sí mismo?
  2. ¿Tiene interés en hacer bien el trabajo?
  3. Si fracasó, ¿sigue adelante o intenta abandonar la tarea?
  4. ¿Son buenos sus controles internos?
  5. ¿Tiene el niño buena tolerancia a la frustración?
Es importante tener en cuenta que los niños con pobre integración intersensorial e impulsivos pueden comenzar la tarea con entusiasmo y perder la concentración al poco tiempo. Realizar las tareas escolares con eficiencia les demanda más gasto de energía que al resto de los niños, la fatiga repercute en su rendimiento escolar de maner significativa. Es posible que estos niños se beneficien de períodos de descanso  o cambios de actividades para alcanzar un mejor rendimiento. 

El manual establece que los alumnos que durante la aplicación del test VADS, realizan bien algunas pruebas y fracasan en otras alternadamente, tienen una alta probabilidad de que repitan este esquema de rendimiento desparejo en el aula y pueden mejorar si se les da un tiempo extra para terminar las tareas. 

La manera en que el niño reacciona frente a la frustración, nos muestra la forma que asume los errores en el aula. También resulta de utilidad registrar la forma en que piden ayuda frente a una dificultad, mostrando rasgos de ansiedad, timidez e inseguridad,  resultando posible que en el aula queden paralizados frente al fracaso. 

Otros elementos a observar son: 

¿Se distrae con facilidad? ¿Está quieto o es hiperactivo? ¿Pide ir al baño con frecuencia? ¿Es buena su coordinación? ¿Toma bien el lápiz? ¿Es zurdo o diestro? ¿Acerca mucho las tarjetas para mirarlas? ¿Trabaja con lentitud o en forma acelerada?  

Interpretación cualitativa de los resultados. 

Según el manual, los resultados en los diferentes subtest nos dan indicios de aspectos que no están contemplados en los datos cuantitativos. Muchos niños al reproducir los dígitos los agrupan de a dos o de a tres,  esto se llama "Organización subjetiva" (Tulving 1966) y es un signo de madurez y capacidad de organizar y planificar. Es frecuente que los niños con dificultades de aprendizaje tratan de repetirlos uno por uno, sin estructurarlos. 

Resulta importante además, prestar atención a qué tipo de errores comete el niño. ¿Repite bien los números pero invierte el orden? ¿Recuerda sólo los primeros números de la serie o los últimos? ¿Tiene dificultad en la pronunciación correcta de los números? ¿Omite o agrega números? ¿Vocaliza o traza en la mesa los dígitos para recordarlos?

Al igual que en las pruebas Bender y DFH, existen elementos gráficos que requieren interpretación desde el punto de vista evolutivo y emocional. Algunos de estos son:  inversiones y confusiones, tamaño de los dígitos, organización de los dígitos en la hoja, correcciones, numeración, trazado de líneas y encuadres. 


Copyright © 2017 Mercedes Lafourcade

El TEST DE MEMORIA AUDITIVA Y VISUAL DE DÍGITOS (VADS) de E. Koppitz, fue concebido para integrar una minibatería psicoeducacional d...

Más de la mitad de los estudiantes de enseñanza media, no comprende lo que lee.

Según el último informe de PISA (2015), más de la mitad de los alumnos de educación media de países de Latinoamérica, no logra comprender lo que lee;  presentando riesgo de no poder afrontar con éxito los desafíos de la enseñanza.  Los niveles  de competencia  lectora alcanzados por un gran  porcentaje de los alumnos evaluados en México, Brasil, Colombia, Perú y Uruguay entre otros, se ubican en la categoría más baja  con escasa o nula competencia para realizar  inferencias, abstracción, organización, comparación, reflexión y generación de hipótesis.  

Lo que resulta paradójico y preocupante, es que el desarrollo actual de las comunicaciones  requiere ciudadanos cada vez más críticos,  con un gran nivel de apropiación del conocimiento. Los bajos niveles de comprensión lectora de un gran sector de la población, aumenta la desigualdad social e impide el desarrollo de los países más empobrecidos. 



Las causas: 

Es importante diferenciar que un buen nivel de competencia lectora, trasciende la decodificación. La decodificación, es la capacidad de reconocer y nombrar acertadamente las palabras de un texto, en tanto que la comprensión requiere la capacidad de alcanzar el significado global del mismo, mediante la representación mental (Abusamra et al. 2010).
La comprensión lectora, es una de las capacidades más complejas e importantes de la especie humana, para lograrla se necesita desarrollar una serie de elementos cognitivos y culturales tales como: conocimiento del mundo, atención, memoria de trabajo, acceso a la memoria de largo plazo, inhibición y  metacognición.  Estas habilidades  deben favorecerse en todos los estudiantes y especialmente en aquellos que presentan una dificultad específica en la lectura. 

Conocimiento del mundo: 

Hay evidencia que los conocimientos generales que tiene el lector inciden de manera significativa en la comprensión. Es por esto que el nivel cultural y las oportunidades de conocimiento brindadas  por el entorno, resultan un factor predictivo del desempeño lector. 

Procesos cognitivos: 

Diversas investigaciones han explicado que  las deficiencias en comprensión lectora,  se deben a carencias en  los recursos atencionales,  en la capacidad de la memoria de trabajo,  en la capacidad de acceso a la memoria de largo plazo y en los mecanismos de inhibición, que llevarían a no poder distinguir la información relevante. 

Estrategias metacognitivas: 

La metacognición es el conocimiento que tiene un individuo acerca de sus propias capacidades y al control que tiene sobre ellas. Desde la perspectiva de la metacognición, el estudio de la comprensión lectora tiene en cuenta los conocimientos que el lector tiene acerca de los objetivos de la lectura y sobre las estrategias que debe adoptar para leer en forma comprensiva. Un buen emprendedor debe ser consciente de sus propias habilidades, prever la dificultad de la tarea y  focalizar la atención sobre los aspectos relevantes del texto. 

Desarrollo del lenguaje oral: 

Se ha identificado que la comprensión del lenguaje oral y escrito requieren mecanismos cognitivos comunes tales como el reconocimiento de palabras, análisis sintáctico y semántico de las oraciones, incorporación de información y capacidad de realizar inferencias.  Es por esto que el nivel de comprensión del lenguaje oral, es considerado un buen predictor de la comprensión lectora. Por otro lado, el bajo rendimiento en tareas que impliquen componentes fonológicos (conciencia fonológica, repetición de pseudoplabras, denominación rápida y memoria verbal), están relacionadas con el desempeño lector. 

Buscar una solución al problema.

Abuasmra et al., 2010 enumeran algunas alternativas para mejorar los niveles de comprensión lectora. Según los autores, se puede trabajar directamente sobre los procesos  cognitivos que subyacen al proceso de comprensión (elaborar inferencias, identificar la información relevante de un texto, etc.) o se puede trabajar promoviendo el aumento de la competencia metacognitiva. La segunda alternativa, ha mostrado que el desarrollo de estrategias metacognitivas produce un aumento en el desempeño de las habilidades cognitivas en general, por lo que sería ampliamente beneficiosa. 

Copyright © 2017 Mercedes Lafourcade 

Según el último informe de PISA (2015), más de la mitad de los alumnos de educación media de países de Latinoamérica, no logra comprender l...