Enseñar a leer en Español y en Inglés.

13:27:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments


Cada vez hay más investigaciones acerca del aprendizaje de la lectura. Y cada vez se conoce más acerca de cuáles son las mejores maneras que pueden abordar los maestros para enseñar a leer de manera exitosa y placentera, apuntando además a la prevención de posibles dificultades en el lenguaje escrito.

Stanislas Dehaene, experto en el estudio de las bases cerebrales humanas, sugiere algunas estrategias para maestros y padres que quieran optimizar la enseñanza de la lectura. El principal objetivo debe ser el dominio del principio alfabético, es decir que cada letra o grafema representa un sonido o fonema. En el jardín de infantes, se pueden realizar juegos muy simples que desarrollan el nivel fonológico y los prepara para la adquisición de la lectura. 


Lo que debemos  hacer...


1) Jugar con las palabras y con los sonidos que las componen (sílabas, rimas y fonemas).

2) Reconocer y trazar las formas de las letras. El método Montessori, que requiere que los niños sigan las letras de papel de lija con la punta del dedo, resulta de gran ayuda en edades tempranas, favorece que los niños perciban la orientación de cada letra y favorece la diferenciación de la "b", "p", "d", "q".


3) Se les debe enseñar a los niños, sin miedo a caer en obviedades, cómo cada letra o grupo de letras corresponde a un fonema. El cerebro del niño no extrae de forma automática estas correspondencias. Es necesario explicarle que cada sonido del habla puede representarse con diferente "ropaje" (letras o grupos de letras) y que cada letra se puede pronunciar de una o varias maneras.

4) En la lectura del inglés, por tener una ortografía compleja, se debe establecer un orden lógico para presentar los grafemas. Comenzar con la presentación de los más simples y frecuentes, que casi siempre se pronuncian igual ("t", "k" y "a"). Los grafemas menos frecuentes ("b", "m" y "f"), los irregulares ("i", "o") o los complejos ("un", "ch", "ough") se pueden introducir paulatinamente. Se debe trabajar siempre en el marco de las palabras conocidas, pudiendo asignar a cada grafema un color distintivo o moverlos todos para crear nuevas palabras.

5) La habilidad para diferenciar los distintos subcomponentes de las palabras es imprescindible y se debe enseñar explícitamente, una manera puede ser cubriendo las palabras con una ventana corrediza  que revele sólo algunas letras por vez. 


6) Debido a que la mecánica de la lectura es sólo una parte, los niños deben saber que leer bien supone comprender, por lo tanto cada actividad debe terminar con la lectura de palabras u oraciones que los niños puedan comprender con facilidad, para repetir o parafrasear.

Lo que NO debemos hacer...


1) Delinear los contornos globales de las palabras no tiene sentido. Tampoco ayuda mostrar a los niños los patrones de letras ascendentes y descendentes, estos ejercicios pueden resultar contraproducentes. Mostrarles el contorno global de la palabra , hace que lleguen a la conclusión de que pueden adivinar de qué palabra se trata sin analizar las letras que la componen una por una.

2) Con el fin de focalizar la atención de los niños en el análisis de las letras, se deben evitar los manuales de lectura decorados en exceso que contienen más ilustraciones que texto.

3) Se deben evitar colgar en las aulas, carteles con palabras que quedan en el mismo lugar y a lo largo del año. Esta estrategia puede dar a los padres, a los maestros e incluso al niño la ilusión de que sabe leer.

4) Las ilustraciones desvían la atención del texto, los niños están en la actualidad sobreestimulados, por lo que muchos presentan dificultades en mantener la atención por largos períodos de tiempo. El regreso a los textos sobrios, escritos sobre el pizarrón durante la clase (que ayudará a memorizar el gesto), es más beneficioso.

5) Ir demasiado rápido puede resultar una desventaja. Las palabras y las oraciones que se presentan en clase sólo deben incluir letras y sonidos que ya se han enseñado de forma explícita.

6) Las palabras que se le dan a los niños que comienzan a leer, deben analizarse letra por letra para asegurar que no contengan problemas de ortografía que el niño aún no conozca, por ejemplo las pronunciaciones inusuales, las letras silenciosas, las consonantes dobles, o las terminaciones peculiares como en inglés el sufijo "tion". Si se introducen estas peculiaridades demasiado temprano en el currículo, puede provocar que los niños crean que la lectura es arbitraria y no vale la pena aprenderla.


Copyright © 2016 Mercedes Lafourcade

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