Síndrome de Down. Aprendiendo a leer y a escribir.

15:31:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments

María Victoria Troncoso es Profesora Especializada en Pedagogía Terapéutica (Fundación Síndrome de Down de Cantabria). 
María Mercedes del Cerro es Profesora Especializada en Educación Especial  (Fundación Síndrome de Down de Cantabria).

Ambas, son autoras del libro SÍNDROME DE DOWN: LECTURA Y ESCRITURA, en él hacen un análisis de las características de los niños con Síndrome de Down y ofrecen ideas muy útiles para su enseñanza de la lectura y escritura. En este artículo les ofrezco la transcripción  de algunos segmentos del manual y una idea para comenzar la enseñanza del código escrito que puede ser muy útil tanto a educadores como a las familias interesadas.

Características de los niños con Síndrome de Down.




Los datos actuales permiten afirmar que la mayoría de los alumnos con Síndrome de Down funcionan con un retraso mental de grado ligero o moderado, a diferencia de las descripciones antiguas en las que se afirmaba que el retraso era en grado severo. Existe una minoría en la que el retraso es tan pequeño que se encuentra en el límite de la normalidad, y otra en la que la deficiencia es grave, pero suele ser porque lleva asociada una patología añadida de carácter neurológico, o porque la persona se encuentra aislada y privada de toda enseñanza académica.


Existe un conjunto de características que son comunes con otras formas de deficiencia mental:
a) El aprendizaje es lento. 
b) Es necesario enseñarles muchas más cosas, que los niños sin deficiencia mental las aprenden por sí solos. 
c) Es necesario ir paso a paso en el proceso de aprendizaje.

Sabemos que, cuando se tienen en cuenta estas características y se ajusta consiguientemente la metodología educativa, mejorando las actitudes, adaptando los materiales y promoviendo la motivación, los escolares con Síndrome de Down son capaces de aprender mucho y bien; ciertamente, bastante más de lo que hasta hace unos años se creía. Debemos tener en cuenta que, hoy en día, el niño pequeño con síndrome de Down que es o debe ser un participante activo de un programa de atención temprana, cuando tenga tres años será ya un alumno en una escuela infantil común para niños sin discapacidades. Cuando cumpla 6 ó 7 años será un alumno más en un centro escolar ordinario. 

Estas perspectivas obligan a mejorar y completar los programas de estimulación precoz de modo que los niños con dificultades en general y con Síndrome de Down en particular, puedan iniciar la Escuela Primaria en óptimas condiciones. Actualmente tenemos datos suficientes para afirmar que la mayoría de los niños con Síndrome de Down se integran muy bien en las escuelas infantiles si han recibido un programa adecuado en los tres primeros años de vida. La preparación previa incluye diversos aspectos del desarrollo y de la madurez en las siguientes áreas: autonomía personal, cuidado de sí mismo, lenguaje, motricidad gruesa y fina, socialización y área cognitiva. Al mismo tiempo el niño está inmerso en un ambiente familiar afectivo, enriquecedor, estimulante, que es también imprescindible y fundamental para lograr el máximo desarrollo de sus capacidades. 


¿Quién es la persona más adecuada para enseñar? 

Aquella que haya leído y comprendido la metodología, que crea en su alumno y en ella misma, que tenga ilusión, perseverancia y tiempo suficiente para preparar las sesiones. Puede ser un profesional, un familiar, un voluntario. 


¿Cuánto tiempo deben durar las sesiones de enseñanza-aprendizaje? 



Las sesiones deben ser cortas para mantener altos el interés y la motivación, y para evitar el cansancio, el aburrimiento y la frustración. En las fases iniciales las sesiones deben ser de unos 5 minutos y, poco a poco, pueden ampliarse hasta 15 o 20 minutos como máximo. Evidentemente, el profesor tiene que dedicar todo el tiempo que necesita para preparar cuidadosamente las sesiones: tanto en lo que se refiere a los objetivos como a las actividades y materiales atractivos, bien presentados. Nunca debe reñir, cansar o aburrir a su alumno.


¿A qué ritmo progresan los alumnos con síndrome de Down? 


A un ritmo muy variable y diferente entre uno y otro. Incluso un mismo alumno puede tener etapas en las que parece que no avanza y otras en las que va muy deprisa. Lo importante es que siempre hay que consolidar los aprendizajes, no intentar ir deprisa; y comprobar que domina un paso o nivel, antes de pasar a la siguiente dificultad.



¿Qué nivel de lectura y escritura pueden alcanzar? 


El suficiente para su manejo funcional en la vida cotidiana: consultar programas, leer periódicos, entender instrucciones sencillas, leer y escribir mensajes, cartas y correos, leer cuentos, clasificar fichas por orden alfabético, etc. Pero también pueden alcanzar niveles más altos que les permitan disfrutar de la literatura, aficionarse a un tema concreto y manejar la bibliografía adecuada, acceder a contenidos de internet. 




Una idea para comenzar con la lectura.


TARJETAS- FOTO 




La tarjeta-foto es el elemento esencial al inicio del Programa de Lectura.
Para confeccionarla es necesario disponer de las fotografías individuales del alumno, de sus padres y hermanos, o de otras personas que sean cercanas al niño y queridas por él.
El tamaño de la foto puede ser de 3 x2 cm., con la condición expresa de que la foto sea buena, la persona retratada pueda se percibida y reconocida con facilidad por el alumno.
Si es necesario, se hace una ampliación o se pide una foto más grande y nítida de modo que la imagen de la cara destaque claramente sobre el fondo.

Cada una de las fotos se pega en una cartulina blanca o de color marfil de 15 x10 cm.
En la parte inferior de la tarjeta, debajo de la foto, se escribe el nombre de la persona retratada. El nombre debe ser escrito: con letra grande y clara, con contornos gruesos y en color rojo. El nombre escrito será el que se utiliza habitualmente para llamar a esa persona. Entre los posibles nombres familiares para preparar otras tarjetas se elegirán los que sean cortos que no sean compuestos.
Se procurará elegir los nombres que, al ser escritos, tengan rasgos caligráficos muy diferentes. Si es posible, se plastificarán las tarjetas se meterán en sobres de plástico para que no se estropeen y para que puedan manipularse mejor.

Conforme el niño progresa entiende el por qué de la foto del nombre escrito, pueden
prepararse otras muchas tarjetas (tarjetas- dibujo) con recortes de revistas, cromos,
pegatinas dibujos obtenidos del archivo de Internet. Por tanto, no es imprescindible 
usar siempre fotos reales. Conviene que el niño, poco a poco, vaya reconociendo objetos dibuja dos esquemáticamente.


María Victoria Troncoso es Profesora Especializada en Pedagogía Terapéutica (Fundación Síndrome de Down de Cantabria).  María Mercedes ...

0 comentarios: