Los docentes pueden ser originales creadores

9:23:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments




En  mi experiencia personal,  he visto a muchos docentes  manifestar inquietud por la manera de abordar algunos contenidos del programa. Maestros y profesores desalentados que  sienten inquietud por no tener las herramientas suficientes para trabajar ciertos temas  del programa que consideran importantes y no saben cómo hacerlo de manera que resulte atractivo y eficiente a la hora de aprovechar el potencial de los alumnos. 

Incluso he visto docentes que prefieren no trabajar algunos contenidos del programa ante esta situación. También  he observado actividades de aula con  carencias en la forma de plantearlas, alumnos que no se acercan al conocimiento de manera constructiva sino que realizan aprendizajes memorísticos con el fin de acceder a una calificación.


En mi trabajo clínico veo a diario niños y adolescentes que sienten rechazo por las tareas que involucren la lectura, la escritura, el cálculo. Niños que teniendo capacidad cognitiva no logran los resultados esperados en el grado que cursan y tienen su autoestima lesionada a causa de esta situación. Adolescentes que desertan en los primeros años de educación secundaria por no sentirse capaces o por resultarle muy tedioso.

Ante estas circunstancias me  he planteado las siguientes preguntas: ¿Son los contenidos explicitados en el programa que no se adecuan a la realidad e intereses de los alumnos y a sus capacidades de adquirirlos? ¿O es la manera de plantear las actividades de aula que entorpece la construcción de los aprendizajes en los alumnos? ¿Existen realmente tantos niños con dificultades específicas como se ven en las clínicas actualmente, o es la escuela que genera una especie de “negación” frente a determinados contenidos o disciplinas, por su manera de abordarlos? ¿Es la capacidad de aprender lo que pierden los niños durante su pasaje por la etapa escolar, o es el entusiasmo[1]? ¿Son los docentes los responsables de generar en los niños éste rechazo hacia algunas disciplinas como la matemática, la física, etc., o es el sistema educativo que no forma a los maestros ni los provee de las herramientas necesarias para trabajar con profesionalidad? 

Es  ante éstas preguntas, que pienso en la importancia de  las actividades de enseñanza; porque considero que es a través de las actividades, que los docentes pueden convertirse en originales creadores combinando los elementos adecuados para que los alumnos realicen aprendizajes significativos y cumplan con lo que Philippe Merieu describió como funciones de la enseñanza. Una función erótica que promueva en el alumno el deseo de aprender, una función didáctica que favorezca la apropiación de conocimientos, y una función emancipadora que permita a cada persona elaborar sus procedimientos efectivos para la resolución de problemas (P. Merieu,1992).

Es también, a través de las actividades que los alumnos pueden modificar sus esquemas de  conocimiento y construir  nuevos aprendizajes para comprender el mundo, actuar en él y transformarlo.

Y es además, a través de las actividades  de enseñanza que algunos profesionales como los psicopedagogos, pueden analizar los elementos  que las conforman para intervenir en  los componentes del sistema didáctico.


Conceptualizando las actividades de enseñanza.




Al abordar el tema actividades de enseñanza, vino a mi mente la imagen de un caleidoscopio, con su estructura, sus componentes y sus innumerables y singulares formas y matices.
La idea de poder mirar a través de un objeto que se creó combinando diferentes elementos en una estructura organizada  y que permita a quien lo utilice ingresar a un universo diferente cada vez, me pareció una buena imagen para ilustrar el funcionamiento de las actividades de aula durante el proceso de enseñanza y sus respectivas implicancias en el aprendizaje de los alumnos.

En el caleidoscopio, hay una estructura que contiene los cristales para que se combinen en forma organizada. Hay también cristales y piedras diferentes que puestos en ese sistema de espejos se conjugan para formar múltiples diseños. Hay un creador que elige los que considera los mejores  materiales y los dispone de la manera que cree más adecuada para lograr su objetivo.
Es a través del caleidoscopio que quien lo mira ingresa en un universo singular y puede iluminar lo que le interesa observar o girarlo para cambiar la combinación de los cristales.

Siguiendo la analogía, en las actividades de enseñanza también hay estructuras que contienen y organizan los componentes. Hay una macroestructura, formada por los organismos de enseñanza de un país  que interviene en las actividades a través de un currículo; hay una mesoestructura que es un conjunto de escuelas o una escuela en particular que contiene a los actores involucrados; y hay una microestructura que es el aula en donde se van a hacer efectivas las actividades. Hay, además, diversos elementos, que combinados de una manera u otra responden a diversas intenciones educativas explicitadas en un currículo.

“Son las actividades las que guardan estrecha conexión con los componentes ideológicos, profesionales y éticos del docente, con las características del contexto sociocultural en que se inserta la institución educativa, con las particulares condiciones de un grupo de alumnos” (Revista “Quehacer educativo” N° 45, “LAS ACTIVIDADES DE AULA. Relación entre contenidos y actividades”)

El contexto histórico y social en el cual se desarrolla la actividad es un componente esencial, pero también lo es un proyecto ético inspirador para transformar al sujeto que aprende, los contenidos explícitos en el currículo que responden a lo que la sociedad valora como más significativos en ese momento, la concepción de aprendizaje que subyace la actuación del docente, los instrumentos y materiales elegidos, así como el conjunto de dispositivos de evaluación que regulan la concepción y puesta en práctica de las actividades. Estos componentes pueden tener múltiples formas que conjugados conforman un determinado modelo de enseñanza.

Del otro lado está el alumno, el sujeto que aprende; con su historia personal, sus esquemas de conocimiento susceptibles de ser modificados, sus intereses,sus deseos y su estilo cognitivo, que de acuerdo a la forma que tenga el docente de plantear las actividades, podrá construir  o no el conocimiento. Podrá hacer suya la propuesta y responsabilizarse de la producción del conocimiento, o de lo contrario actuar en concordancia a las exigencias y deseos del maestro sin construir aprendizajes significativos.

Cumplir con las funciones de la enseñanza desde la concepción de la Didáctica Crítica debería ser el cometido de las actividades de enseñanza. 




[1]“Entusiasmo” al decir  de Eduardo Galeano, viene del griego y significa “tener los Dioses adentro”.



Copyright © 2015 Mercedes Lafourcade
www.dificultadesparaaprender.com


En  mi experiencia personal,  he visto a muchos docentes  manifestar inquietud por la manera de abordar algunos contenidos del prog...

0 comentarios:

"El maltrato sutil"

6:37:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments






Somos los cuidadores de las niñas y adolescentes que tenemos el peso en la palabra para generar un positivo autoconcepto. 
No pongamos la culpa en la sociedad si en casa actuamos en favor de los estereotipos de belleza impuestos.




Los cambios sociales comienzan en casa.

Somos los cuidadores de las niñas y adolescentes que tenemos el peso en la palabra para generar un posit...

0 comentarios:

¿Qué es la Intervención Psicopedagógica?

12:05:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



La intervención comienza con la devolución hacia el niño y la familia  de lo que pudimos observar en la Evaluación Psicopedagógica. “Vamos a tratar de devolverle a la familia y al paciente, que justamente viene a nosotros por tener dificultades para pensar, la posibilidad de pensar, de hacerse preguntas, de cuestionarse y de sentirse valorado en sus posibilidades de pensar y de mirarse uno al otro, de entenderse y de quererse.” (Alicia Fernández, 1997)
No hay intervención ni tratamiento mágico así como no hay dictamen genético irrevocable.  Intervenir no significa darle ejercicios a un niño para que lea, escriba o calcule mejor. Intervenir se trata de ayudar a aprender, y solo se puede lograr teniendo en cuenta el  papel primordial que juegan  las emociones en el aprendizaje. La motivación y el autoconcepto  son aspectos relevantes que se deben considerar en una intervención psicopedagógica.
Del amor del niño hacia su cuerpo, hacia su familia, hacia su entorno, hacia sus maestros; surge la posibilidad de aprender. Del amor que le demuestran sus personas referentes se habilita al niño para acceder al aprendizaje. Las dificultades se instalan en un niño que no se siente con el derecho  a apropiarse de su entorno y a actuar en él para transformarlo. Un niño que no logra escribir, de algún modo  no se siente con derecho a  contar su historia y lo que cree o piensa acerca del mundo. Un niño que tiene dificultades para concentrarse y prestar atención,  no se siente cómodo en su cuerpo,  no lo siente amado y  es incapaz de permanecer quieto, en armonía atendiendo una clase.



Pero sobre todas las cosas, un niño que no aprende es un niño que siente miedo. Miedo a no poder llevar el rumbo de su vida, miedo a quedar solo, miedo a no crecer.  Intervenir es entonces, tener presente el miedo, devolver ese deseo de aprender que se interrumpió en algún momento de su vida actuando sobre las áreas afectadas, apostando a la importancia que tiene el entorno y la estimulación en la plasticidad cerebral, para cambiar el rumbo del aprendizaje,  respetando su estilo y sus intereses personales. 

Intervenir es actuar sobre  las concepciones que el niño construyó del mundo a través de las personas que le brindaron cuidado y protección desde el nacimiento y se convirtieron en referentes personales. Actuar para revalorizar o actuar para modificar, si esas concepciones son de alguna manera paralizantes en su desarrollo personal y social.


Copyright © 2015 Mercedes Lafourcade

La intervención comienza con la devolución hacia el niño y la familia  de lo que pudimos observar en la Evaluación Psicopedagógica....

0 comentarios:

Entre el deseo y la autorregulación.

12:34:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments




Existe acuerdo en que crecer implica, entre otras cosas, lograr un buen manejo de las emociones. Basados en esto, tendríamos que suponer que todos los adultos gozamos de un adecuado equilibrio emocional. Pero esto no coincide para nada con la realidad, y ello se debe  a que en nuestra infancia, no nos facilitaron el camino.
Durante las primeras etapas del desarrollo existe una primacía del deseo y el acto. El niño es movilizado por sus impulsos. Desea y no puede esperar. 

Es un comportamiento absolutamente sano  y esperable. El poder regular el comportamiento está asociado a una región del cerebro que se va desarrollando paulatinamente (córtex prefrontal).
Por lo que debemos comprender y respetar  a un niño cuando:
-Le cuesta dejar una actividad para comenzar otra.
-No logra planificar con anticipación.
-Le es imposible hacer más de una cosa a la vez.
-Llora si no puede alcanzar una gratificación inmediata.
-No se concentra por largos períodos de tiempo.

Cuando un pequeño se tira  al piso, en una pataleta, porque no quiere ponerse el gorro que lo cubrirá del frío, muchas cosas están sucediendo allí. En primer lugar, lo que no podemos olvidar es que está teniendo un comportamiento absolutamente normal. No quiere usarlo, no encuentra razón para hacerlo y lo expresa como puede. También está expresando allí, otras angustias y miedos que quizá quedaron latentes de situaciones anteriores. 

Recordemos que los niños tienen maneras muy sutiles de expresar su sentir y que es deber de los adultos hacer las lecturas de esas diversas expresiones. Lo fundamental ante una situación así, no es precisamente el comportamiento del niño, sino la reacción que el adulto asuma. Por supuesto que no existen recetas, pero sí, podemos señalar algunos aspectos que crearán un entorno acogedor y habilitador. 

Se trata de acompañar, contener y proteger. Dejar fluir la bronca y el enojo, manejando nuestras propias emociones e impulsos. La paciencia es una virtud maravillosa en la crianza. Una vez pasada la tempestad, buscar el momento de disponibilidad del niño para conversar sobre lo que pasó. Explicarle lo acontecido. Verbalizar las emociones que fueron circulando en ambos. Esta es una tarea sumamente enriquecedora y sanadora. Sorprenderá darse cuenta, el grado de comprensión de los niños y lo maravilloso que resulta conectarse con lo que le pasa. Si se siente comprendido, aprenderá a comprender.

Existe un trasfondo cerebral, al que nos remitimos cuando hablamos de deseo, empatía, de control de impulsos. Nos estamos refiriendo a las llamadas Funciones  Ejecutivas. Son las que nos permiten adaptarnos al medio, nos habilitan a resolver situaciones novedosas y nos permiten regularnos socialmente. “Representan  las habilidades cognitivas requeridas para controlar y regular nuestros pensamientos, emociones y acciones.” (Morton,2013). Entre ellas podemos distinguir: la planificación, la memoria de trabajo, monitoreo, flexibilidad, atención, autorregulación y control inhibitorio. 

Según la Neuropsicología, existen componentes hereditarios que podrían incidir en su desarrollo, pero no se ha establecido exactamente su nivel de influencia. Sobre lo que sí existe consenso, es que dependen fundamentalmente del entorno. Volvemos, una y otra vez, a la crianza con apego, que desde mi criterio es el único entorno posible.




 Las pautas de crianza juegan un papel fundamental en la medida que:

-Generen un ambiente organizado y flexible. Donde se respeten las rutinas y también el poder romperlas. Ello promoverá la capacidad de adaptarse a los cambios (flexibilidad) y vivirlos como experiencias positivas.

-Hagan que el niño se sienta seguro y confiado. Debe estar convencido que nadie lo castigará ni se burlará por sus errores. De los errores aprendo y también aprenden los demás.

-Habiliten a predecir el comportamiento de los adultos cuidadores. Y ello se logra únicamente si el adulto tiene la madurez emocional  necesaria para no variar sus reacciones según su estado de ánimo o el día agotador que haya vivido. Tener parámetros claros en cuanto a las reacciones esperables permitirá al niño actuar con libertad, pues sabe qué esperar los demás.

- Permita sentirse comprendido en su desregulación. Tener la certeza de ser entendido por los demás, no solamente porque lo aman, sino porque el resto del mundo también es irrumpido por los impulsos y también  lucha por encontrar un equilibrio.

-Habilitarlo en la toma de decisiones y en el hacer. Es preciso que se respete su modo particular de actuar. Quizá sea más lento si pretende vestirse solo, quizá deje la cocina llena de harina si lo que quiere es hacer una torta o quizá no se lave los dientes exactamente como nosotros pretendemos que lo haga. Pero en ese Hacer, está ensayando para el futuro.

Son los preparativos, de la persona adulta que será. Por lo que debemos recordar en prestar más atención a estas habilidades, porque de la capacidad de adaptarse al mundo y el manejar los códigos sociales dependerá  gran parte su felicidad.
Por otra parte, las instituciones educativas, deben repensar sus propuestas e incluirlas en su currículo. Existe una gran omisión en este sentido, pero debemos recordar, que las últimas investigaciones en Neuropsicología sostienen que un adecuado manejo  de las Funciones Ejecutivas, es lo que mejor predice los éxitos educativos. Un niño que se sienta seguro y confiado, aprenderá a manejar sus emociones y a aceptarse a sí mismo cuando no logre manejarlas. Tendrá la convicción de que lo amarán más allá de estos logros y podrá construir a su alrededor un mundo  agradable en el que se sienta reconfortante el  estar creciendo.

Magdalena Gulla Outeda
Lic. en Psicología
Mtra. Dip. en Psicopedagogía

Existe acuerdo en que crecer implica, entre otras cosas, lograr un buen manejo de las emociones . Basados en esto, tendríamos que s...

0 comentarios:

Evaluación en niños preescolares. Hora de Juego Diagnóstica

21:19:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



Esta técnica es muy utilizada en las evaluaciones psicopedagógicas de los niños en edad preescolar, pero se puede realizar  hasta los 10/11 años y para ello se utiliza una caja de juego. Se trata de una técnica proyectiva en la que nos limitamos a observar pero nunca intervenimos interpretando.

Las técnicas proyectivas son “Instrumentos considerados como especialmente sensibles para revelar aspectos inconscientes de la conducta, ya que permiten provocar una amplia variedad de respuestas subjetivas, son altamente multidimensionales y evocan respuestas y datos del sujeto inusualmente ricos con un mínimo conocimiento del objetivo del test, por parte de éste” (Linzdey 1961).

A través de las técnicas proyectivas se puede obtener una estimación pura de la personalidad, utilizando un material nuevo con poca estructura y no sujeto a convenciones sociales, de tal modo que el niño pueda proyectar a través de su actividad con el material su mundo interno. 

 En la actividad lúdica el niño pone en juego aspectos emocionales aunque vamos a poner énfasis en lo cognitivo por el tipo de acercamiento que hace con el material. Esperamos que el niño se acerque físicamente a los juguetes, para poder ver la actitud del niño, cómo enfrenta el niño los nuevos aprendizajes, ésto va a ser como su presentación. 

Consigna: “ Vamos a jugar un rato. Yo te voy a avisar cuando terminemos y vas a guardar todo en la caja.” La caja puede presentarse de diferentes maneras, algunos autores plantean que se presente con tapa, otros sin tapa. Se puede presentar semiabierta, porque la tapa genera muchas ansiedades. 


Se distinguen tres momentos:  


1. Inventario.   Una vez que se da la consigna, el niño examina lo que hay adentro. Puede hacer una clasificación que no se considera juego porque no hay actividad simbólica. Hay niños que se quedan en la etapa del inventario, eso nos da información acerca de cómo es capaz de acercarse a un nuevo material. 

Las dificultades en realizar un juego puede deberse a una discapacidad cognitiva o en la personalidad. Lo cognitivo y lo emocional constituyen la actividad mental, pero se debe diferenciar si es algo de carácter inhibitorio o intelectual. Hay niños que no llegan a hacer el inventario.

2. Organización simbólica.  El niño atribuye un significado a los juguetes y arma escenas. 

3. Síntesis-integración.   Globaliza lo que apareció en la segunda etapa, relacionando las escenas. La explicación que el niño hace es importante pero no se debe abusar de exigir el relato, tenemos que agudizar nuestra mirada para entender, para eso se puede hacer un registro e incluso un esquema con los lugares donde ubicó cada personaje. En el transcurso del juego el niño va abandonando partes para hacer otra síntesis. Nuestro rol es ser facilitadores del fluir en el juego.


Copyright © 2015 Mercedes Lafourcade

Esta técnica es muy utilizada en las evaluaciones psicopedagógicas de los niños en edad preescolar, pero se puede realizar  hasta lo...

0 comentarios:

¿Qué es la Psicopedagogía?

12:22:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments





La Psicopedagogía se ocupa de comprender el aprendizaje de los seres humanos articulando las relaciones entre los aspectos biológicos, psicológicos, familiares y educativos que contribuyen a que  se realice de manera óptima.

Los psicopedagogos realizan intervenciones individuales y grupales empleando diversas estrategias e instrumentos de evaluación, llevan a cabo diagnósticos y tratamientos de dificultades y trastornos que afectan el rendimiento académico y el relacionamiento social. Además orientan a padres, docentes, y personal de la salud en todo lo vinculado al aprendizaje en sus diferentes etapas.

La Psicopedagogía Clínica permite la intervención de un profesional psicopedagógico, con el objeto de mejorar las capacidades cognitivas y en consecuencia el rendimiento académico del alumno.  La Evaluación Psicopedagógica es  un proceso de toma de decisiones que se sustenta en una serie de técnicas cuyos resultados se reflejan en el diseño de una propuesta educativa acorde con las necesidades del alumno.

Los materiales y recursos que se utilizan en la intervención y en la evaluación,  varían según las necesidades de cada niño y los objetivos  para cada sesión. Se usan materiales atractivos, que devuelvan al niño el placer por el aprendizaje y la confianza en sus capacidades. En muchas actividades se trata de brindarle material impreso, ya que utilizar el cuaderno en exceso les produce cansancio y desinterés. Lograr una buena comunicación y un vínculo de confianza entre el niño y el psicopedagogo son imprescindibles para una intervención exitosa.

Abordar los desafíos.


Las dificultades de aprendizaje pueden afectar la atención, memoria, comprensión, razonamiento, escritura, lectura, expresión oral, matemática, etc. Los trastornos de aprendizaje pueden deberse a múltiples causas, no siempre existe una alteración neurológica. Muchas veces las dificultades se deben a componentes psicológicos e incluso sociales. 

Estos componentes bloquean la relación del niño con el aprendizaje y hacen que no se sienta capaz de asumir los retos académicos. La situación es vivida por el niño y su familia como muy desalentadora y repercute en su autoestima, así como en los vínculos escolares y familiares.




Cuando existe pérdida o disminución de funciones intelectuales o sensoriales; además de verse afectado el aprendizaje, está alterada la forma de interactuar y participar plenamente en la sociedad. En estos casos existen programas de intervención que compensan estas limitaciones buscando lograr un desarrollo integral del niño.

Es frecuente que los padres y madres tengan dudas acerca de cómo pueden ayudar a sus hijos para que tengan un mejor rendimiento en sus aprendizajes.
Si bien, dedicarle tiempo a ejercitar la escritura o la resolución de cálculos puede contribuir en algo, es importante tener presente que el aprendizaje necesita de un conjunto de condiciones intelectuales, emocionales, orgánicas y corporales que deben estar en armonía para alcanzar un mejor funcionamiento.

La familia puede ayudar a sus hijos con tareas simples o juegos  que no resulten tediosas, ya que ejercitar excesivamente algunos contenidos o habilidades puede alejar aún más a los niños de las tareas escolares y ser contraproducente para su desarrollo.



Copyright © 2015 mercedes Lafourcade




La Psicopedagogía se ocupa de comprender el aprendizaje de los seres humanos articulando las relaciones entre los aspectos bioló...

0 comentarios: