Prevenir el fracaso escolar a través de la literatura.

20:04:00 Mercedes Lafourcade 1 Comments


“Una piedra arrojada a un estanque provoca ondas concéntricas que se expanden sobre una superficie, afectando su movimiento, a distancias variadas, con diversos efectos, a la ninfa y a la caña, al barquito de papel y a la canoa del pescador. (…) Igualmente una palabra, lanzada al azar en la mente, produce ondas superficiales y profundas, provoca una serie  infinita de reacciones en cadena, implicando en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que afecta a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, complicándolo el hecho de que la misma mente no asiste pasiva a la representación, sino que interviene continuamente, para aceptar y rechazar, ligar y censurar, construir y destruir” 
Gianni Rodari .Gramática de la fantasía. (1983)




La lectura y especialmente de los textos narrativos constituidos sobre la base de una fantasía que resulta especialmente atractiva para los niños desde muy pequeños, podría convertirse en una vacuna contra la "desnutrición del lenguaje". Insertar a un niño en un ambiente rico en estímulos literarios, favorece el aumento de su vocabulario y esto a su vez beneficia el desarrollo de la comprensión de textos, actuando en la trama simbólica y en su pensamiento.

Durante la última década la prioridad sanitaria en América Latina para la primera infancia ha sido evitar la desnutrición, pero hoy la prioridad es otra, es la nutrición de las palabras, el desarrollo del lenguaje, eso es lo que hace  que tengamos ciudadanos críticos, que puedan ser capaces de transformar la realidad en que viven y expresar sus sentimientos sin recurrir a la violencia. Se estima que las familias pobres  utilizan en promedio 180 palabras para comunicarse, mientras que la de los sectores más cultos usan entre 2 mil y 3 mil.” www.brecha.com (2015)
Desde un enfoque transaccional y epistemológico, la literatura es una de las  materias primas del pensamiento. El acervo cultural, el incremento del vocabulario, el desarrollo de la imaginación y la empatía, son habilidades factibles de ser desarrolladas a partir de la lectura de cuentos en todas las edades. Sin embargo, y a  pesar de las múltiples investigaciones en el campo de la didáctica, la epistemología, la psicología cognitiva y la lingüística, aún se concibe la enseñanza de la lengua como una asignatura provista de contenidos que representan un fin en sí mismo y no como un instrumento de que contribuye a la emancipación y al desarrollo del juicio crítico. 
Las escuelas continúan en su mayoría, considerando a  la caligrafía como "la escritura" y a la decodificación de símbolos como "la lectura". La  literatura, es utilizada como un medio de análisis sintáctico carente de sentido y alejada de los intereses de los alumnos. La fascinación que experimentan los niños en el nivel inicial con los cuentos fantásticos, las retahílas, las canciones y poemas dejan de ser considerados recursos útiles en la etapa escolar e incluso ya a los 5 años, en donde parece adquirir un buen estatus educativo que los alumnos conozcan letras y palabras y escriban oraciones en un cuaderno con pautas.
Los cuentos fantásticos en la etapa escolar, aún son considerados una pérdida de tiempo si no se abordan a partir de ellos los contenidos previstos en el programa curricular, generando en los alumnos desinterés.  En ocasiones se utilizan como disparador para una mal entendida expresión plástica, que no hace más que contribuir al alejamiento de los niños de la lectura y el arte.
Al mismo tiempo,  cada vez son más los alumnos con dificultades en el aprendizaje y con comportamientos impulsivos, que encuentran en la violencia la forma de vincularse con su entorno. El fracaso escolar está estrechamente relacionado con fallas en el pensamiento, carente de contenido simbólico con el cual lograr representaciones y establecimiento de estructuras lógicas.
Es por esto que la literatura resulta un recurso imprescindible para revertir el alto índice de fracaso y deserción escolar; así como las alarmantes situaciones de violencia que se viven a diario en las instituciones educativas. De esta manera intervenimos través del lenguaje, no sólo a nivel simbólico sino también a nivel emocional. 
Los niños pueden a partir de escuchar un cuento, una novela, un poema;  realizar  inferencias y relacionar hechos y secuencias, establecer analogías, conocer las palabras que componen un texto con sus significados y  anticipar contenidos aún antes de haber logrado la decodificación del código escrito.
Leer a los niños con frecuencia, favorece el desarrollo de los procesos superiores de comprensión, mucho antes de que logren decodificar y sin necesidad de realizar más ejercicios que el disfrute de escuchar e imaginar.
 Copyright © 2016 Mercedes Lafourcade





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