Leche a demanda y niños que se nos van de las manos.

5:36:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



Cuando nuestros hijos nacieron los pediatras nos indicaron "Lactancia a libre demanda". Esto es un gran avance en los conceptos de crianza y resulta maravilloso.  No existe nada mejor para un niño que recién llega a este mundo que pasar largas horas en los brazos de su madre siendo acariciado, mirado y alimentado.

Lo que nos pasó después fue una incapacidad de discernir que nos borró el sentido común. Creo que malentendimos el alcance de la libre demanda, no pudimos ver que el hecho de que los niños dispongan de la alimentación y el cuidado que les da el pecho materno en sus primeros meses, no significa que tengamos que ponerles el mundo y nuestras vidas a su disposición para que tomen lo que quieran y cuando quieran. 

Es en el momento que perdemos la capacidad de decir NO,  cuando nuestros hijos comienzan a perder el rumbo. "Esto se me va de las manos" pensamos a veces, sin saber que hace rato los soltamos y los dejamos solos cargándolos de responsabilidades y toma de decisiones que no son capaces de asumir.

Esto no siempre fue así, y no tienen la culpa los pediatras, de nuestras debilidades. El mundo actual, resulta fascinante y nos llena de posibilidades que nunca soñamos los que nacimos en la "prehistoria digital". Pero tenemos que aprender a discriminar, el hecho de que nuestro árbol esté lleno de naranjas, no significa que nos sentemos a comer  todo el tiempo y sin parar. Y esto es lo que tenemos que enseñarles a los niños y adolescentes que están formando su personalidad y sus valores. 

Que el ser humano haya sido capaz de crear las herramientas de comunicación y producción más alucinantes que puedan existir, no implica que hagamos de ellas un consumo desmedido y descontrolado. La leche a demanda tiene objetivos muy diferentes que el consumismo a demanda. 

Claro que todo es accesible, las góndolas de los comercios están llenos de juguetes atractivos a muy bajo precio porque la globalización así lo permite. Pero no por eso vamos a  fomentar la política de  "juguetes a demanda". La televisión tiene programaciones atrapantes las 24 horas del día todos los días, sin embargo no es necesario  adoptar la ley de "dibujos animados a demanda".

En otras épocas no muy alejadas, las parejas tenían nueve, diez, doce hijos. Ahí los más grandes criaban a los más chicos; nadie sentía pena por  los hermanos mayores ni los llevaban a comprar juguetes para evitarles el aburrimiento de estar en casa, mientras su madre amamantaba o cuidaba de sus hermanos. 

Estos niños recibían la mayor lección de vida que pudieran tener. Debían  postergar sus deseos e incluso sus necesidades para ayudar a su madre que se estaba encargando del más desvalido. Esos niños que criaron a sus hermanos y ayudaron a sus padres, son lo que se convirtieron en adultos  solidarios y con ideales firmes. Algunos de ellos perdieron la vida y los sueños, luchando por lo que consideraban un  mundo más justo. Esos niños no se "iban de las manos"de sus padres, por el contrario se quedaban muy cerca aprendiendo lo que significa el suceso extraordinario de la vida. 

 Copyright © 2016 Mercedes Lafourcade






Cuando nuestros hijos nacieron los pediatras nos indicaron "Lactancia a libre demanda". Esto es un gran avance en los concept...

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