Actividades de intervención en matemáticas. El concepto de número.

15:59:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments




Muchas de las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas tienen su causa en una carencia o debilidad en la adquisición del concepto de número. Algo que a simple vista parece tan simple, como la adquisición del concepto de número,  en realidad no lo es. 

Los padres y madres con frecuencia se asombran de ver cómo a edades tempranas sus hijos "cuentan". Sin embargo es importante saber que en general lo que hacen los niños pequeños  no se puede considerar "contar", lo que hacen es  recitar la serie numérica. 

Las palabras uno, dos, tres son para ellos nombres de elementos como Juan, María, Susana... Pedro. Por tanto cuando les preguntamos cuántos hay, el niño dice la cantidad hasta Pedro. El nombre Pedro representa al último individuo en la serie y no al grupo entero. El número no se conoce de forma innata, sino que lleva varios años construirlo. (Kamii, 1982)
Piaget postula dos tipos de conocimiento: por un lado el conocimiento físico y por otro el conocimiento lógico -matemático. El conocimiento físico se refiere al conocimiento de los objetos en la realidad externa y se conocen a través de la observación (color, peso, etc.) En cambio cuando se nos presentan dos objetos, uno rojo y otro amarillo y nos damos cuenta de que son diferentes estamos estableciendo el conocimiento lógico-matemático. Los objetos son observables, pero su diferencia no, la diferencia entre los objetos es una relación mental creada por el niño. Existen, según Piaget fuentes de conocimiento internas y externas. El conocimiento físico es externo, mientras que el conocimiento lógico-matemático es interno.

La abstracción del color de los objetos es muy diferente a la abstracción del número. A la abstracción de propiedades a partir de los objetos Piaget llama abstracción empírica o simple, mientras que a la abstracción del número la llama abstracción reflexiva o constructiva. La abstracción reflexiva implica la construcción de relaciones entre los objetos. Sin embargo en la realidad psicológica de un niño, una no puede darse sin la otra.

Durante los primeros años de vida, el niño necesita adquirir el conocimiento físico de los objetos a través de la observación, para construir relaciones lógico-matemáticas. Por ésto es de suma importancia que el niño pequeño, tenga la posibilidad de explorar las propiedades de los objetos para poder establecer similitudes y diferencias y desarrollar el pensamiento lógico-matemático y el concepto de número. Brindar a los niños pequeños la oportunidad de  explorar el entorno es importante para el desarrollo de su pensamiento y sus habilidades lógico-matemáticas.

Muchas de las dificultades en matemática que encontramos en la edad escolar tienen su origen en los primeros años, si no fueron brindadas las posibilidades de conocer y reflexionar en torno a los objetos de su entorno a través de la acción. 

Intervención en dificultades de aprendizaje de las matemáticas. (DAM)


Teniendo en cuenta que el concepto de número no es algo que se conozca por intuición de forma innata o por observación empírica, sino que lleva varios años construirlo;  es importante tener cautela al establecer algunos diagnósticos como el de "Discalculia".

Si en los primeros años del niño no estuvieron dadas las condiciones ambientales para que logre construir determinados conceptos, existirá un vacío en sus estructuras mentales sobre las que no se podrán construir algunos conocimientos escolares, tales como la resolución de problemas matemáticos, el cálculo mental, la realización de algoritmos (operaciones) o el aprendizaje de las tablas de multiplicar. La intervención debe partir entonces de un diagnóstico minucioso para identificar el origen de las dificultades y en qué medida están afectadas las habilidades necesarias para desenvolverse con autonomía.

La autonomía intelectual, es uno de los principales objetivos de la intervención e implica evitar que los niños digan cosas en la que realmente no creen o que no logran comprender. Recitar las tablas de multiplicar porque les dijimos que las digan, no es lo mismo que estén convencidos de lo que están recitando porque comprenden el concepto de multiplicación.

Kamii (1982) remarca la relación estrecha que existe entre la autonomía y el éxito escolar. La autora opina además que el sistema de calificaciones escolares, atenta contra la autonomía de pensamiento. 
La falta de autonomía generada por el sistema de calificaciones escolares,  empeora  la situación de los niños con dificultades de aprendizaje. Por este motivo, en la intervención psicopedagógica no se utiliza ningún sistema de calificación aunque sí, en algunos casos,  sistema de reforzamiento de conductas. 


Actividades para desarrollar el concepto de número. 






El juego del escondite:

  • Se toman seis palitos de helado y luego de mostrarselos al niño se esconden debajo de la mesa. Luego se sacan cuatro con una mano y se pregunta ¿Cuántos quedan debajo de la mesa? Se puede aumentar el número de palitos hasta llegar a diez. La repetición de esta actividad con 10 elementos, favorecerá el cálculo mental y la memorización de combinaciones que forman el número 10.

Juego de la adivinanza: 

  • Se saca una carta de 10 cartas numeradas del 1 al 10, el niño deberá adivinar de qué carta se trata. Se responderá a la adivinanza diciendo es más, es menos, es dos números más, es tres números menos, etc. Se puede ir aumentando la cantidad de cartas para complejizar el juego. 

No queda ninguna:

  • Se utilizan bandejas, fichas y un dado. Las fichas se pueden reemplazar por autitos, bolitas o imágenes de frutas, para que el juego sea más atractivo. Se comienza con 20 piezas en cada bandeja y los jugadores tiran por turno el dado sacando el número de piezas de la bandeja que el dado indique. Gana el que vacíe antes su bandeja. Para complejizar se puede aumentar el número de elementos en cada bandeja o utilizar dos dados para que se incluya la adición.

El cerezo:

  • Se necesita un árbol de papel pegado sobre una pizarra imantada; cerezas o manzanas imantadas; una ruleta con los números 1, 2, 3 y 4.  Se colocan todas las cerezas en el árbol (la cantidad depende de la edad y dificultad del niño); luego se gira la flecha de la ruleta y el jugador quita del árbol tantas cerezas como indique la ruleta. Gana el jugador que recoge más cerezas.

Concentración:

  • Es igual al Memory, con la diferencia de que se utilizan cartas. Se colocan en filas y columnas boca abajo y los jugadores deben encontrar pares de números iguales dando vuelta dos cartas. El jugador que  encuentra el par se lo lleva, de lo contrario debe colocarlas en el mismo lugar que estaban y recordar dónde las dejó para la próxima jugada.


Fuente: Kamii Constance, 1984. El número en la edad preescolar. Ed. Visor. Madrid

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Muchas de las dificultades en el aprendizaje de las matemáticas tienen su causa en una carencia o debilidad en la adquisició...

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Intervención en niños con TDAH. Terapia del juego.

16:16:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



Ruben O. Escandar (2007),  describe diferentes terapias y formas de intervención para los niños diagnosticados  con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). 
Scandar expone que los niños con TDAH han sido descritos, repetidamente, como niños con dificultades motivacionales, lo cual es parcialmente correcto. La utilización del abordaje a través del juego, en la medida que éste satisface necesidades internas del niño, crea un contexto de motivación intrínseca. Los jugadores, además tienen un rol activo y protagónico. Ambas características de la actividad lúdica se unen para facilitar atender y mantenerse "on task" (en tarea) durante la sesión. 

La conexión emocional del niño con el juego en general es íntegra, abarca todo el proceso en el juego y no se concentra solamente en el posible resultado. La reunión de estos dos factores, propone el autor, elabora un contexto útil para introducir juegos con un potencial terapéutico específico, en las diversas áreas problemáticas del niño con TDAH. 

Otro aspecto relevante de la terapia lúdica, opina Scandar, es que facilita crear un contexto agradable, distendido y placentero. Lo necesitan porque probablemente lleguen a la consulta con una carga de stress y rechazo en el contexto familiar, escolar y social y, además porque en esos contextos es donde las personas pueden no sólo aprender con mayor facilidad comportamientos nuevos sino a cuestionarse a sí mismos. 

El juego tiene una categoría intermedia entre la ficción y la realidad. Es un mundo del "como sí" y en este sentido permite explorar situaciones, personajes y características personales de una forma agradable y placentera . Dado el potencial simbólico del ser humano  y de la actividad lúdica, también es posible abordar las cuestiones en forma indirecta y/o metafórica.

Juegos para desarrollar la capacidad de permanecer "on task" (en tarea). 


Scandar describe un juego llamado "Beat the Clock" (ganarle al reloj), que se trata de un sistema reducido economía de fichas con el usual agregado de costo de la respuesta, para ser usado en la intervención. Se provee al niño de un número de fichas o puntos que el niño podrá intercambiar. Para ganar el total de estas fichas o unidades el niño debe permanecer atento un tiempo determinado (entre 10 y 20 minutos) participando de una actividad, sin abandonarla. Las distracciones del niño serán "multadas" con la entrega por parte del niño de una ficha o el descuento de una unidad  (costo de la respuesta). la actividad puede ser leer un cuento, pintar, dibujar, armar objetos, etc.; y será establecida por el terapeuta siguiendo un plan que coordine la duración de la misma con su dificultad. El resto de la sesión debe orientarse a modalidades de juego espontáneo o de problemas puntuales que puedan haber surgido. 



Juegos para desarrollar la capacidad asertiva.


La conducta asertiva, es la expresión adecuada de cualquier emoción dirigida hacia otras personas. Al niño con TDAH, explica el autor, se le dificulta con frecuencia expresar sus sentimientos y comprender los sentimientos de otros, por ende presenta dificultades en la resolución de problemas interpersonales. Un juego cognitivo-comportamental clásico que forma parte del programa "Párate y piensa" de P. Kendall, es la identificación de emociones en una historia o en dibujos. Al niño se le muestra un a serie de dibujos primero y debe contestar acertadamente di el sentimiento es positivo (alegría, amor, etc.), negativo (odio, rabia, etc.), o diferente (aburrimiento, indiferencia, etc) y se le pide que describa o represente la forma en que se manifiestan esos sentimientos. Cuando se trabaja con historias, la tarea se diferencia en que el niño debe leer o escuchar un texto breve solicitando que trate de imaginar las emociones que los distintos personajes pueden tener a lo largo de la misma. 

También se le puede pedir que invente historias que expliquen cómo ha llegado a sentirse así y qué puede hacer para dejar de sentirse de esa manera. Las variaciones son infinitas, dice Scandar, ya que se puede comenzar realizando un listado de emociones, pidiéndole al niño que nos haga un dibujo  o pintura de tal emoción, , etc. 



Otro juego es "El juego de los sentimientos"; se le da al niño un número de fichas que serán llamadas las "fichas de los sentimientos". Se le muestra a través del ejemplo que debe colocar una ficha encima de cada "tarjeta de los sentimientos"cuando la historia que se le cuente evoque el sentimiento, e incluso colocar más de una ficha como forma de evaluar la intensidad de lo que él sentiría en esa situación. Una variación es realizar cualquier juego de estrategia y pedirle al niño que comente la jugada colocando "fichas de los sentimientos" sobre las respectivas tarjetas. 
El uso de títeres y máscaras puede ser muy útil también para facilitar la expresión de los sentimientos. 

Juegos para incrementar el autocontrol.


A todos los niños les brinda placer "rebotar" una pelota, nos cuenta Scandar, por lo que los juegos con pelotas pueden ser muy útiles. Hacer juegos con una paleta, es una actividad que implica que el niño debe golpear la pelota evitando que caiga al piso entre golpe y golpe. Se lo puede premiar de dos maneras: por la cantidad de tiempo que se mantenga en la actividad y a la vez, o el ritmo más o menos constante.

El juego del "Rebote" contra el tablero implica colocar unas marcas en el mismo que el niño debe golpear con mayor o menor precisión con una pelota de goma. El terapeuta debe ayudar primero con instrucciones y luego con autoinstrucciones en el niño para que se mantenga en un nivel específico de intensidad en los golpes que da con la pelota.

Otro juego es la resolución de laberintos, el niño recibe una cantidad de fichas por cada laberinto y pierde cada vez que "choca" contra una "pared" o cuando cambia de plan o dirección. Se trata de impedir el abordaje impulsivo de la tarea. 

Los juegos de tablero y competencia conlleva un enfrentamiento entre las habilidades del niño y las del terapeuta. Para esto resultan útiles los juegos electrónicos ya que el niño no se enfrentará con el terapeuta sino con la máquina.  Cualquier juego se puede adaptar a una actividad que se base en el paradigma de "Alto, relax y piensa". El niño y el terapeuta juegan y frente a determinadas circunstancias el terapeuta detiene el juego e inicia un proceso de relajación que se focaliza en lograr que el niño tome consciencia de sus sentimientos en un contexto progresivo de autocontrol y, a partir de allí, se ponen en práctica estrategias específicas de resolución de problemas. Para evitar el efecto indeseado de un refuerzo negativo, se deben premiar los comportamientos acertados dentro del juego y que por ende, no obligaron al uso de la técnica "Alto, relax, piensa".


Fuente: Scandar, Ruben. (2007). El niño que no podía dejar de portarse mal. TDAH: Su comprensión y tratamiento. Ed. Distal. Bs.As

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Ruben O. Escandar (2007),   describe diferentes terapias y formas de intervención para los niños diagnosticados  con Trastorno de...

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Bebés prematuros y dificultades de aprendizaje.

19:44:00 Mercedes Lafourcade 1 Comments



La prematurez,  no se puede considerar en sí misma como causante de patologías o trastornos, ni como sinónimo de secuelas neurológicas. El bebé prematuro, que no presenta daño neurológico, puede alcanzar el desarrollo, aunque más tarde, de un bebé nacido a término.

Sin embargo cuando  una  familia que llega a la consulta psicopedagógica, nos brinda el dato de que el niño nació  prematuro, debemos prestar especial atención a la historia del desarrollo del niño. Múltiples autores asocian algunas dificultades de aprendizaje con la prematurez.

La prematurez, por  ser considerada un indicador de riesgos a nivel orgánico; genera un impacto en el vínculo de la madre y el padre con el bebé. El aspecto indefenso y de aparente letargo,  se unen a la sensación de distancia  que provoca la permanencia  (por momentos interminable) del bebé en la incubadora y en el hospital. Esto  genera en algunas  familias, sentimientos de profunda angustia, preocupación e incertidumbre con respecto al desarrollo y el  futuro de su hijo.

En algunos casos, los cuidados extremos que necesitan algunos bebés prematuros durante los primeros meses de vida,   son causa de un vínculo parental de sobreprotección y culpa que provoca en muchos casos patologías y retrasos madurativos que no tienen que ver con factores neurológicos de base.

La sobreprotección lleva muchas veces a que el niño en desarrollo se vea impedido de explorar el entorno y de generar una reflexión en torno a la realidad en la que se encuentra inmerso. El niño en crecimiento,  continúa entonces, en una incubadora simbólica, en la cual conoce la realidad a través de un cristal. 

Un niño sobreprotegido, sabe que la lluvia moja la tierra y se forma el barro porque lo ve a través de la ventana y sus padres se lo cuentan. Pero no percibe el barro ni la lluvia con todos sus sentidos.  El barro es entonces,  parte de su almacén de informaciones, pero no es parte de sus experiencias ni sensaciones porque no intervino su cuerpo en ese aprendizaje;  por lo tanto no sabrá qué hacer con el barro cuando lo tenga en sus manos y por lo mismo no podrá crear... V.D
La falta de exploración del entorno y de los objetos, puede ser causa de  déficits en el desarrollo de algunas operaciones mentales básicas como la observación, la comparación, la clasificación, la seriación, la reversibilidad, el pensamiento divergente y todos los procesos necesarios para la resolución de problemas y el despliegue de la creatividad. El pensamiento de un niño que no explora su entorno, se empobrece y se limita.  Sus creaciones corporales, plásticas, escritas, se tornan tímidas y autorreferenciales. Su imaginación se cohíbe y se oculta en un comportamiento sumiso y super adaptado a las normas y gustos que le imponen las personas importantes para él. 




La historia de vida de un niño prematuro, se enmarca entonces en una sucesión más o menos intensa de batallas fisiológicas y psicológicas que tendrá que enfrentar. Esto, no significa en lo absoluto, que el hecho de que un niño haya  nacido prematuro, debe asociarse necesariamente con dificultades o patologías, sino que será un hecho a tener presente en la evaluación e intervención psicopedagógica como un componente de posible influencia en sus aprendizajes.

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La prematurez,  no se puede considerar en sí misma como causante de patologías o trastornos, ni como sinónimo de secuelas neurológi...

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Autismo. Un proyecto milagroso.

12:45:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments

 Un documental imperdible  sobre  el "Proyecto Milagro", realizado con niños con diagnóstico de autismo. 




2 de abril.
Día mundial de la concientización del autismo



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  Un documental imperdible  sobre  el "Proyecto Milagro", realizado con niños con diagnóstico de autismo.  2 de abr...

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