Intervención en habilidades de cálculo. Primero los automatismos.

6:56:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



Diversos autores han demostrado que el automatismo en los hechos numéricos, es uno de los grandes pasos que tienen que dar los niños para acceder a otras nociones matemáticas. Del mismo modo, el concepto de numeración debe adquirirse después de repetidas experiencias de clasificación, ordenamiento y establecimiento de correspondencias. Sin estas nociones básicas, el niño podrá reconocer los diferentes números e, incluso, repetir de memoria las tablas, pero desconocerá su significado. 
El paso de la acción a la representación simbólica para muchos alumnos lentos es difícil y requiere más tiempo, por lo que será necesario volver repetidas veces al nivel manipulativo y perceptivo. La construcción del número implica el establecimiento de una red de conexiones entre conjuntos equivalentes, la representación gráfica de esa equivalencia, la representación simbólica del numeral correspondiente, el nombre del número y el símbolo matemático (dígitos) empleado para su construcción. (Fernández Baroja et.al. 1991). 
Las técnicas para la habilidad de contar deben ser aprendidas con diferentes materiales hasta que queden interiorizadas. El conteo representa un proceso cognitivo complejo que prepara la adquisición de habilidades numéricas posteriores. Para Gelman y Gallistel (1978), el conteo estaría integrado por cinco principios: correspondencia uno a uno, orden estable, cardinalidad, abstracción e irrelevancia del orden. La cardinalidad lleva implícito que el último número representa no solamente el último objeto contado, sino el conjunto total de objetos. 

Para que la numeración no sea  aprendida mecánica o memorísticamente resulta imprescindible que el alumno comprenda el valor posicional de los números dentro de las cifras. Después de ejercicios manipulativos se pasa a representarlos  gráficamente, simbólicamente y finalmente el nombre del número. El valor del cero es el que ofrece más dificultad en algunos niños. 
En las operaciones se pasa por un proceso gradual que comienza con la manipulación hasta concluir en el cálculo mental, pasando por su automatización. Es necesario detenerse en las características de cada operación con su propia estructura, direccionalidad, espacialidad, términos verbales, reglas y automatismos, que es imprescindible aprender para conseguir resultados precisos y exactos. El aprendizaje de las operaciones supone haber asimilado e interiorizado las nociones básicas, la numeración, las relaciones espaciales, temporales, etc. 
Los autores explican que mientras no esté comprendido y automatizado cada uno de los aprendizajes previos, no se debe pasar al siguiente, sino que debe repetirse cuantas veces sea necesario para su completa asimilación a través de diversos ejercicios que eviten la monotonía y el cansancio. El aprendizaje de las operaciones debe respetar el orden de dificultad que presenta cada una de ellas, de forma que sobre las más sencillas se vayan sustentando las restantes.
Estrategias de intervención en la resolución de problemas.
Otra línea de intervención que postulan estos autores, está centrada en la mejora de la capacidad de resolución de problemas. Resolver problemas matemáticos implica la utilización de procesos cognitivos y metacognitivos.
Los programas que tienen en cuenta ambos aspectos tienen las siguientes fases:
a)    Comprender el problema.
b)    Elaborar un plan.
c)    Ejecutar el plan.
d)    Revisar y verificar que la solución sea adecuada.

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La cama de los padres, el refugio de los miedos.

7:48:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments



La cama de los padres tiene un imán y acá para mí (nadie me convence de los contrario) tiene una magia, somnífero un polvo misterioso de amor impregnado en las almohadas, que hace que los niños se duerman inmediatamente y que la peor de las pesadillas, el más tembloroso terror nocturno, huya a siete pies.
En la cama de los padres, el último refugio de los miedos, la paz es absoluta y total. Ahí llegan, llevados por padres agotados y perdedores, o por su propio pie, todos sudados y asustados, pajaritos a volar de noche a caminar por los pasillos de la casa, hasta que lleguen al lugar de los lugares. Dos colos con sábanas suaves y el olor de los progenitores. Caen como moscas a dormir tranquilos.
Los padres fingen que les importa, a la mañana siguiente: ¡fuiste para nuestra cama otra vez! ¿Cuándo es que aprenderás a superar los miedos y a dormir solo? ¡Tienes que crecer! Pero no miran a los ojos de los hijos cuando dicen estas cosas, con miedos de que descubran que en ese breve regreso al nido, a la cuna inicial, los padres se llenan de amor y ternura y también ellos se escudan en sus inquietudes.
Un cuello caliente. Una manita gordita en nuestro pelo. Un pie de regreso a la costilla de la madre. La respiración tranquila en la funda compartida. El deseo secreto de que el nido quede así para siempre y que la mañana tarde mucho en llegar. Que el polvo misterioso de amor de las almohadas preserva para siempre estas excursiones nocturnas de mimo que no son más que un inteligente presagio, de una nostalgia inmensa, ¡de los mejores días de esta vida!

                                                                                      Rita Hierro Rodríguez


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Talleres para desarrollar la creatividad lingüística.

19:29:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments

El uso total de la palabra para todos me parece un buen lema, de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo.
                                                                                          Gianni Rodari 






Los talleres como herramientas didácticas o de intervención, conforman un abanico de posibilidades, facilitadoras de actos creativos individuales y colectivos. Los talleres creativos promueven desde el lugar del juego, la expresión corporal, el despliegue motor,   la composición literaria de la fantasía, la ficción, el disparate, el humor, la aventura;  como así también la manifestación de tristezas, miedos, deseos. 

Desde un abordaje interdisciplinirario, realizar  talleres  permite a los profesionales ver a los niños en acción y en interacción con otros, en los cuales tendrán que poner en juego sus habilidades de comunicación, creación, resolución de problemas, control de impulsos, manejo de emociones y sentimientos, así  como capacidad de escucha para poder lograr el "producto" que se propone para cada taller.  

Los productos de un taller, no siempre son tangibles, si bien se abordan desde el lugar de la creación; las acciones pueden ser también cognitivas o emocionales.  Cuando el abordaje es interdisciplinario, los talleres tendrán una fuerte carga de contenido simbólico por lo que en el área de psicología se podrán utilizar títeres, cuentos, películas o láminas que favorezcan la proyección de emociones y  el procesamiento de sentimientos confusos que pueden ser fuente de preocupación en el niño. Los mismos recursos pueden ser abordados por otras áreas como la psicomotricidad y la psicopedagogía, buscando que el niño involucre su cuerpo, su mente y sus emociones en los actos de creación.

En el plano lingüístico,  la estrategia  de taller apunta a desarrollar el lenguaje oral y escrito, al tiempo que se trabajan aspectos psicomotrices y manejo de las emociones. Amalia Wischñevsky (1994), en el  libro ¿A qué juegan las palabras?, sugiere ideas para promover la creatividad lingüística en los niños de una manera divertida y enriquecedora mediante la interacción con pares. 


La ronda cambiapalabras.

Los niños se sientan en ronda y el encargado de dirigir el taller comienza el juego diciendo: "El rey de Persia compró una corona para su bonita hija". Cada integrante de la ronda debe repetir la última frase pero cambiando una de las palabras. "El rey de Persia compró una corona para su horripilante hija"; al terminar la ronda todas las palabras de la frase inicial quedarán cambiadas y tal vez podría quedar algo así: "El cocinero de China pintó tres perros para la traviesa nieta". Esta actividad se puede repetir infinidad de veces alternando la frase inicial y permitiendo a los chicos que sean ellos los que propongan la oración inicial.


Historias de rebeldías.

Se comienza la actividad preguntando ¿qué cosas no les gusta hacer a ustedes? Este disparador permitirá que los chicos cuenten sus miedos y experiencias. Así surgirán temas como "No me gusta quedarme solo en mi casa", "No me gusta ir al colegio",etc. Una vez agotadas las respuestas se puede hacer la siguiente propuesta: "Vamos a contar la historia de Felipe el niño al que no le gustaba bañarse". El texto realizado debe ir acompañado de ilustraciones, ya que dibujar bajo determinadas consignas tiene un carácter proyectivo que nos puede aportar información de cómo se siente el niño.

Cuando digo rojo...

Las rimas son un recurso primordial en el logro de habilidades fonológicas, que son un  prerrequisito para convertirse en un lector y escritor competente. En esta actividad se utilizan cartas de diferentes colores con imágenes sencillas, se entrega por lo menos cuatro para cada chico. El juego se inicia con los niños sentados en ronda y se parte de una rima que funcionará como "frase mágica" para obtener más cartas. Cuantas más rimas se les ocurran más cartas ganarán. Por ejemplo : "cuando digo rojo, nunca me enojo, "cuando digo rojo me tapo los ojos", "cuando digo rojo, me estiro y me encojo". Es importante que las acciones que se digan se realicen con el cuerpo, de esta manera se estará trabajando la noción de esquema corporal y el despliegue motor. Al decir las rimas, los chicos que tengan cartas de ese color extenderán sus manos y el rimador tendrá derecho a elegir dos cartas. Sigue el juego quien esté al lado en la ronda volviendo a rimar con cualquiera de los colores de las cartas Ej: "cuando digo verde mi perro se pierde", "cuando digo amarillo encuentro un tornillo". Al finalizar la ronda los chicos tendrán diferentes cantidades de cartas. Se debe cuidar que ningún participante se quede sin cartas, brindando ayuda para elaborar rimas en caso de que no pueda. Con las imágenes de las cartas que le tocó a cada uno se puede hacer una composición individual escrita o plástica. Se puede dejar esta segunda instancia para hacerlo después de un pequeño recreo o merienda.





Mi monstruo preferido.

Para esta actividad se necesitan hojas, rotuladores o lápices de cera. La dinámica consiste en que uno de los chicos dibujará un "monstruo", sin que los demás lo vean. Éste se caracterizará por diferir "monstruosamente" del esquema corporal humano; es decir podrá tener por ejemplo cinco piernas, dos cabezas, tres ojos, etc. Una vez que el monstruo esté dibujado los demás tratarán de reproducir el dibujo sin verlo ya que su autor lo irá describiendo. La condición es que para describir al monstruo no se pueden usar gestos, de esta manera el niño se verá obligado a utilizar un vocabulario preciso. Así por ejemplo podrá decir "Mi monstruo tiene una cabeza del tamaño de una nuez", "Mi monstruo es muy grande, su cuerpo ocupa casi toda la hoja". Luego de terminar la descripción cada niño mostrará su monstruo y podrán comparar cuál quedó más parecido al original. Se podrá terminar pensando un nombre para cada monstruo e imaginar qué le gusta comer, dónde vive, cómo habla, etc.



Fuente: Amalia Wischñevsky y otros (1994) ¿A qué juegan las palabras? Estrategias para la creatividad lingüística . Ed. Magisterio del Río de la Plata. Buenos Aires.


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Lograr una mirada interdisciplinaria.

7:27:00 Mercedes Lafourcade 0 Comments





Formar un equipo puede ser fácil, pero formar un equipo interdisciplinario requiere aunar un grupo de personas conectadas en la misma sintonía.

Un trabajo interdisciplinario implica que las historias personales, la formación profesional así como la ideología de cada uno se articulen para lograr objetivos comunes. Cada integrante "mira" las situaciones que se presentan desde una perspectiva única y a la vez compartida. Lograr que cada integrante se mantenga dentro de su campo de acción para realizar aportes valiosos pero con la apertura necesaria para escuchar y entender la"mirada" de los otros, es el desafío más grande que presenta el abordaje interdisciplinario.

Cada profesional según el rol que ocupa o la formación que presente, tiene la mirada entrenada para ver determinados aspectos o situaciones de alerta. La labor psicopedagógica no puede realizarse en soledad, necesita nutrirse de los aportes de un equipo sólido en donde cada uno confíe en el criterio de los otros para poder alcanzar los objetivos de un plan de intervención o de evaluación. Al mismo tiempo el equipo debe poder articular y compartir sus opiniones con las personas referentes del niño o sujeto con el que se va a intervenir. Trabajar con la familia y los profesionales de la salud y la educación, hablando un lenguaje común en el que prime la empatía y el respeto, es la clave del éxito de cualquier plan de acción.

Un abordaje interdisciplinario requiere que aún cuando se trabaje en el mismo lugar físico con los mismos materiales y con el mismo niño, cada profesional va a poner el foco en un lugar diferente y común al mismo tiempo.

En una sesión de intervención, un niño de tres años con Trastorno del Espectro Autista (TEA), elige lanzar aros por el piso. Frente a esta situación el psicomotricista va a trabajar para que  lance los aros hacia él y así desarrollar la interacción con un otro .El psicopedagogo además va a mostrarle al niño que los aros ruedan igual que los círculos de goma a los que habían clasificado anteriormente, intentando acercar al niño al conocimiento de las propiedades físicas de los objetos que le permitan desarrollar estructuras de pensamiento lógico. Al psicomotricista no le importa si el niño hace rodar los aros o si los tira por el aire, siempre que vea que la intención del niño sea la interacción con el otro. El psicopedagogo priorizará la adquisición del lenguaje y la formación de estructuras de pensamiento. De esta manera cada profesional puede focalizar su trabajo en metas específicas sabiendo que las acciones del equipo irán en busca de objetivos generales comunes.


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